MAR. 23 2026 JOPUNTUA Abre los ojos Anjel ORDOÑEZ Periodista {{^data.noClicksRemaining}} To read this article sign up for free or subscribe Already registered or subscribed? Sign in SIGN UP TO READ {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} You have run out of clicks Subscribe {{/data.noClicksRemaining}} Se cumplen hoy 107 años desde que Benito Mussolini creara en Milán los Fasci Italiani di Combattimento, en lo que se considera el origen del fascismo en Europa. Se trataba de un movimiento paramilitar, extremadamente violento y antisocialista, que terminaría convirtiéndose en la base sobre la que Mussolini construyó su dictadura en Italia. En su seno se crearían los Squadristi o «camisas negras», grupos armados y disciplinados que ejecutaban la violencia política del fascismo: incendios, palizas y asesinatos contra sindicalistas, socialistas y comunistas. Dos años más tarde, a partir del mismo patrón se crearían en Alemania los Sturmabteilung o «camisas pardas», aunque estos serían finalmente purgados por Hitler en 1934 en la conocida como la Noche de los Cuchillos Largos. La versión española serían los «camisas azules», integrados en la Falange de Primo de Rivera, y que incorporarían una corbata negra en señal de luto tras la muerte del dictador. Ha pasado un siglo. Condenados a repetir la historia, grupos como la asociación Núcleo Nacional, o Noviembre Nacional, partido político con el mismo tronco ideológico de ultranacionalismo y supremacismo étnico, figuran de forma oficial en los registros públicos a pesar de que hacen de los mensajes de odio y la xenofobia sus principales banderas. Bajo el paraguas de la libertad de asociación, el neofascismo rebrota con Vox como principal referente institucional de la intolerancia y el autoritarismo. Como hace un siglo, lo inquietante es que el auge de este fenómeno se extiende por medio mundo y, esta vez, con una de las mayores potencias del globo a la cabeza de los comportamientos antidemocráticos. Donald Trump ha tomado la decisión de que el mundo ha de estar a sus pies y no va a dejar que minucias como el derecho internacional le estropeen los planes. Nada importa si eso cuesta miles de vidas inocentes o si hunde en la miseria a millones de personas. Vivimos malos tiempos y amenazan otros peores. «Abre los ojos, es el fascismo, ante nosotros y ahora mismo», cantaba el poeta. Bajo el paraguas de la libertad de asociación, el neofascismo rebrota con Vox como principal referente institucional de la intolerancia y el autoritarismo