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Netanyahu abre otra crisis, ahora con el catolicismo


La Policía israelí impidió ayer el acceso a la Basílica del Santo Sepulcro de Jerusalén al cardenal Pierbattista Pizzaballa, la máxima autoridad católica en Tierra Santa, cuando se dirigía a oficiar la misa del Domingo de Ramos. Es la primera vez en cientos de años que se da ese veto. Israel aduce razones de seguridad, Irán niega que ataque lugares santos y la reacción del Vaticano y, sobre todo, de Italia ha sido vehemente. Meloni habla de «ofensa a los creyentes». El sionismo no entiende los códigos básicos ni de la guerra ni de la diplomacia.