MAR. 30 2026 DE REOJO Relojes de plastilina Raimundo FITERO {{^data.noClicksRemaining}} To read this article sign up for free or subscribe Already registered or subscribed? Sign in SIGN UP TO READ {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} You have run out of clicks Subscribe {{/data.noClicksRemaining}} Los relojes de ahora están integrados en otros dispositivos y funcionan de manera automática por control remoto de alguien o algo que está fuera de nuestra voluntad. No hay opción a rebelarse contra los cambios horarios institucionales cuyas razones por las que se mantienen nadie entiende. Por eso ponemos muchos adjetivos a los relojes, que si biológicos, que si circadianos, que si atómicos. Pues yo me quedó con los de plastilina en homenaje a Salvador Dalí. Y con eso me acomodo a desayunar a oscuras y ver más luz en las tardes. Se recuerda que vamos dos horas distanciados de nuestro huso horario adecuado para estar acorde con el tiempo solar regulador. Las imágenes y los datos de las multitudinarias y múltiples manifestaciones en miles de poblaciones de los EEUU con la presencia de artistas relevantes del cine y la música nos vuelven a reavivar la idea de que tiene que ser la sociedad estadounidense la que solucione el grave problema con su sátrapa. El mensaje central e ideológico es magnífico, sustancial, metafórico y republicano en el sentido universal del término: No Kings. No quieres reyes. Nada de reyes. No a los reyes. Porque sienten al dictador Ubú Trump como un rey de opereta o un rey medieval. Las paradojas de la vida, mirando a Europa de reojo, resulta que somos un conjunto de monarquías que llaman parlamentarias pero que tienen jefaturas de Estado hereditarias. Les llaman también democracias liberales. Y de repente me ha venido una imagen potente, Pedro Sánchez invitado a un de esas manifestaciones con su cartel de “No a la guerra” junto al de “No Kings”.