APR. 17 2026 DE REOJO Muy poca fe Raimundo FITERO {{^data.noClicksRemaining}} To read this article sign up for free or subscribe Already registered or subscribed? Sign in SIGN UP TO READ {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} You have run out of clicks Subscribe {{/data.noClicksRemaining}} Los resultados de las elecciones en Hungría despertaron unos clamores tan inmediatos que a los que tenemos retranca inoculada desde el primer biberón nos hizo sospechar, porque todo era muy simple y la derrota era muy aplastante. Demasiado bonito. Pues ya está, el que será presidente, Péter Magyar acaba de hablar con Benjamín Netanyahu y lo ha invitado a la celebración del setenta aniversario de la denominada Revolución Húngara. Esto es empezar bien un premandato. ¿Cuál es la diferencia con Orbán? Estética. Es que los que somos personas de muy poca fe necesitamos más pruebas fehacientes para ilusionarnos de manera acrítica. El que será nuevo presidente es muy de extrema derecha, lo que tiene diferencial es algún detalle formal, porque sigue estando en contra de la comunidad LGTBI+ y su modelo económico neoliberal no se diferencia mucho del que actualmente funciona. ¿Que no estará a la contra de los proyectos europeos? Ya veremos. Se ha publicado un informe en el que se señala que más de la mitad de las personas LGTBI+ han sufrido acoso escolar, bullying, agresiones físicas o discriminaciones laborales. Es un crecimiento alarmante de una lgtbifobia que se debe entender como consecuencia, entre otras muchas circunstancias sociales, de todas las tropelías de las extremas derechas que mantienen discursos de odio sobre estos colectivos. Cuesta entender estos aumentos de la intolerancia. Lo que nos recuerda que todo aquello que se logró ayer se debe seguir luchando para que se mantenga o amplíe. En todos los órdenes de la vida individual y política.