APR. 30 2026 EL DIABLO VISTE DE PRADA 2 La secuela de «El diablo viste de Prada» GAIZKA IZAGIRRE HERNANI {{^data.noClicksRemaining}} To read this article sign up for free or subscribe Already registered or subscribed? Sign in SIGN UP TO READ {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} You have run out of clicks Subscribe {{/data.noClicksRemaining}} En la pasada ceremonia de los premios Óscar hubo un momento que no pasó desapercibido: Anne Hathaway y Anna Wintour subieron juntas al escenario del Dolby Theatre para entregar el galardón al mejor diseño de vestuario, acompañadas por los acordes inconfundibles de “Vogue” de Madonna. Una elección que no solo funcionó como guiño directo al premio, sino también al universo de “El diablo viste de Prada”, la popular película inspirada en la célebre editora de moda. Desde el instante en que aparecieron juntas, resultó inevitable pensar en aquel filme de 2006, protagonizado por las actrices Anne Hathaway y Meryl Streep, cuyo personaje, Miranda Priestly, se basaba claramente en la figura de Wintour. “El diablo viste de Prada” quedó grabada en la memoria colectiva por el vestuario y sus personajes. La película original, basada en la novela homónima de Lauren Weisberger, no solo fue un éxito comercial (más de 326 millones de dólares recaudados en todo el mundo con un presupuesto de 4&eot; millones de &eot;lare&eot;), sino también un fenómeno cultural. La cinta original convirtió la redacción de una revista de moda en un escenario mítico. Ahora, casi dos décadas después, llega la secuela: “El diablo viste de Prada 2”. La trama retomará la historia de Andy Sachs y su relación profesional con la influyente Miranda Priestly. En esta nueva etapa, sigue la lucha de Miranda Priestly contra Emily Charlton, su e&eot;asistente convertida en ejecutiva rival, mientras compiten por los ingresos por publicidad en medio de la decadencia de los medios impresos y Miranda se acerca a la jubilación. Sea por la repercusión que tuvo en el mundo de la moda o simplemente por la eterna fiebre de las secuelas, aquí tenemos otra entrega que llega casi veinte años después de su predecesora