JUL. 07 2026 Adaptar la casa, no beber alcohol y mojarse, consejos ante las olas de calor El Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP) ha editado una guía con recomendaciones para afrontar las olas de calor como las que nos están azotando este verano. Acondicionar el hogar, priorizar las medidas pasivas de refrigeración y no tomar comidas pesadas ni beber alcohol son algunos de estos consejos. Un termómetro marca 40 grados en Iruñea el pasado mes de junio. (Iñigo URIZ | FOKU) GARA GINEBRA {{^data.noClicksRemaining}} To read this article sign up for free or subscribe Already registered or subscribed? Sign in SIGN UP TO READ {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} You have run out of clicks Subscribe {{/data.noClicksRemaining}} Acondicionar el hogar, priorizar las medidas pasivas de refrigeración y no tomar comidas pesadas ni beber alcohol son algunas de las recomendaciones que plantea el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP) para afrontar una ola de calor como la que estos días padecen numerosos países, entre ellos Euskal Herria. Después de que en varias zonas de Europa se hayan superado los 40 grados y de que al menos 26 estados hayan emitido alertas de distinto grado debido a las altas temperaturas, UNEP ha difundido la guía ‘‘Nueve maneras de mantenerse fresco durante una ola de calor’’, con una serie de consejos prácticos. El organismo recomienda estar pendiente de los pronósticos meteorológicos para preparar el hogar con antelación: asegurarse de que los ventiladores y refrigeradores funcionan correctamente y hacer acopio de agua y de medicamentos esenciales. Otra medida propuesta es la de mantener el sol fuera de casa, cerrando persianas y cortinas. UNEP aconseja evitar en la medida de lo posible el aire acondicionado y optar por ventiladores, tejados fríos o mallas humedecidas en las ventanas. Los refugios climáticos son una buena opción para protegerse del calor. Aparte de centros específicos, es posible acudir a bibliotecas, centros comerciales, centros comunitarios, cines y parques con sombra en las horas de calor extremo. «Siempre que sea posible, elige rutas para pasear a la sombra, pasa tiempo en espacios verdes y apoya las iniciativas para ampliar la cobertura arbórea urbana y las soluciones de refrigeración basadas en la naturaleza», aconseja. Durante un episodio de ola de calor conviene beber agua regularmente, incluso sin tener sed, pero hay que evitar el alcohol. A la hora de comer, lo mejor son platos fríos y ligeros, como ensaladas, porque las digestiones pesadas elevan la temperatura corporal. Es asimismo importante vestir ropa holgada, fina y de colores claros, llevar sombrero de ala ancha y gafas de sol, no hacer ejercicio en las horas de más calor, y, si hay que trabajar al aire libre, hidratarse constantemente. UNEP subraya la importancia de conocer los síntomas de las enfermedades relacionadas con el calor: si se sufren mareos, nauseas, calambres y sudoración excesiva, hay que protegerse a la sombra, beber agua y descansar. Si se llega a la pérdida de conocimiento, las convulsiones o la fiebre, es urgente llamar a los servicios de emergencia porque puede tratarse de un golpe de calor. Enfriar directamente el cuerpo es una medida de alivio inmediato cuando el termómetro se dispara: darse una ducha fresca, meter los pies en agua y aplicar compresas frías sobre los puntos de pulso es barato y eficaz. EXTERIOR«Los sistemas de sombreado exterior, como los toldos, las mamparas de bambú o la vegetación, son aún más eficaces, ya que bloquean el calor solar antes de que llegue al cristal», indica la guía. Cuando refresque de noche, conviene abrir ventanas para crear ventilación cruzada.