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ARRANCA LA TEMPORADA 2026-27
Interview
mikel oyarzabal
Capitán de la Real Sociedad

«Con la edad pierdes chispa pero ganas en experiencia, en conocer qué va a pasar»

Campeón de Copa con la Real y campeón del mundo con la selección española. Mikel Oyarzabal vivió un curso 2025-26 inolvidable, una montaña rusa de emociones, también repleta de compromisos y obligaciones más allá del verde. Pero el fútbol no espera y en el horizonte aparecen nuevos retos, empezando por la visita el Betis esta misma noche.

(Jon URBE | FOKU)

Mikel Oyarzabal es el mascarón de proa de la Real, su buque insignia. Mientras algunos ven una carrera desperdiciada jugando en un club “menor”, él ha rechazado los cantos de sirena para forjar una leyenda que trascenderá en el tiempo, con la admiración y el agradecimiento en los ojos de la afición blanquiazul.

El de Eibar, que sigue engordando un palmarés que cuenta con dos Copas, un Mundial, una Eurocopa y una plata olímpica, ha hecho un hueco a GARA a pesar de su reciente maratón mediático mundialista para charlar unos minutos sobre tanto «sube y baja», sobre los adioses, los jóvenes, su posición en el campo o las expectativas para una temporada que arranca en La Cartuja cuatro meses después de levantar allí un trofeo.

Un título que permite a la Real regresar a una Europa League en la que el primer objetivo será «estar entre los ocho primeros para evitar una ronda».

El fútbol no para y arranca otra temporada, pero tendremos que decir algo del curso pasado, una montaña rusa con dos picos increíbles…

Sí, esta claro que fue un año con muchas emociones, mucho sube y baja, pero especial. En el caso de la Real sin duda lo vamos a recordar siempre. Y en mi caso personal también, por el Mundial.

Jugar bien a fútbol es muy difícil, pero personalmente aún más complicada me parece la gestión de lo mental, de la presión. ¿Cómo lo hace para abstraerse?

Ya estamos acostumbrados, los que llevamos aquí muchos años sabemos cómo funciona, y con el tiempo te vas haciendo, poco a poco.

Vivimos la Copa en Sevilla, luego el pasacalles por Donostia, menudos recuerdos…

Fue muy emocionante, teníamos el recuerdo de la anterior Copa, pero no haberla podido celebrar con la gente hace que no sea igual. Haber tenido ahora la oportunidad de celebrarlo con ellos, de vivirlo aquí en Donostia como lo vivimos, la verdad es que es un recuerdo para toda la vida.

¿Cómo es un Mundial por dentro?

Es especial también, por la repercusión que tiene y todo lo que hay detrás de lo que es el fútbol. Para mí era también la primera vez que estaba en algo así e impacta.

La atención mediática, las audiencias con millones de personas…

Es todo llevado a un nivel extremo y tienes que ir haciéndote, acostumbrándote, centrándote en lo tuyo, que es jugar a fútbol, y lo otro, quieras o no, está ahí, pero sin darle mucha importancia.

Y al final nada menos que campeón del mundo…

Es algo que quizás con el tiempo le daremos más valor, ahora estoy otra vez aquí, centrado en otra temporada nueva, en hacerlo bien, pero obviamente siendo consciente de que lo conseguido es muy difícil y de que muy poca gente lo ha logrado.

Su participación con la selección española genera diferentes reacciones entre la afición de la Real. Algunos le apoyan, otros le critican…

Opiniones en la vida va a haber mil, y en el fútbol más. Cada uno es libre de opinar y de pensar lo que quiera.

Delantero centro de la selección campeona de mundo… y todavía hay quien sostiene que Oyarzabal no debería jugar en esa posición.

Es un poco en la línea de lo anterior, la gente va a opinar, va a hablar y va a decir lo que piensa acerca de todo, pero al final el que elige es el entrenador, no son ellos. Yo estoy para lo que me pidan, en una posición o en otra, en un sitio u otro, para intentar hacerlo lo mejor posible donde sea.

Los técnicos, y la mayoría de los aficionados, valoran mucho su juego sin balón, tanto en ataque, con sus desmarques o sus movimientos de arrastre, como en la presión defensiva…

Es parte del fútbol, y cada vez se está viendo más; en los equipos en lo que tienes a gente que trabaja menos o que está más preparada para la fase ofensiva, les cuesta mucho más. El mayor ejemplo es el PSG, que lleva dos años bestiales haciéndolo como equipo, con jugadores de talla mundial, con los mejores jugadores en presupuesto, y todos trabajando en equipo. Se trata de hacerle ver al jugador que de esa manera también puede ayudar.

En la recta final de pasado curso hubo partidos en los que jugó como segundo punta, junto a un Oskarsson en estado de gracia de cara a puerta. ¿Vamos a ver más a Oyarzabal en esa posición?

Eso lo decidirá Rino [Matarazzo], que al final es el que elige. Nosotros estamos a lo que nos pida, es lo que tocó el año pasado, y si este año nos lo pide estaremos preparados para ello.

La temporada pasada hubo un problema evidente, se encajaron muchos goles. Se habla mucho de la defensa, pero el fútbol es un deporte coral. ¿Se están trabajando cambios de estructura para reducir esa cifra?

Todo el mundo sabe lo que no se hizo bien y todo el mundo sabe dónde tenemos sobre todo el mayor déficit y el mayor margen de mejora. Es cierto que ofensivamente creábamos, también por el trabajo que hacíamos todos en esa parcela, pero sabemos que defensivamente tenemos que mejorar. Yo he estado menos tiempo en pretemporada, pero sé que los que han estado más tiempo han estado haciendo hincapié en eso.

Es lo de la teoría de la manta, que si te tapas los pies te destapas la cabeza.

Hay que intentar buscar el equilibrio entre una y otra. Muchas veces igual no necesitas hacer tantos goles, sino conceder menos.

Duodécima temporada, camino de los 30 años, ¿qué ha ganado y que ha perdido Mikel Oyarzabal con la edad?

Lo que todo el mundo ve, con el tiempo vas perdiendo la chispa de cuando eras joven, como es lógico. Pero vas ganando en experiencia, en conocer lo que va a pasar en cada situación, que muchas veces es más importante que cómo te encuentres físicamente.

De momento solo ha habido bajas. Se ha marchado Aritz Elustondo, un compañero de muchas batallas…

Todo el mundo sabe la importancia que tenía Elus en el vestuario, lo querido que era, el nivel que ha dado durante todos los años que ha estado aquí, siempre disponible. Pero el fútbol es así, sabemos que muchas veces ocurren cosas que quizás no queremos, toca adaptarse, vendrán otros, vendrán jóvenes a ayudar, igual que hicimos nosotros en su día, y se trata de que entre todos saquemos esto.

Ha mencionado a los jóvenes. Han tenido un importante protagonismo en pretemporada, aunque la mayoría ha ido regresando poco a poco al Sanse. Tenemos el ejemplo de Álex Marchal, a quien el año pasado le costó tener minutos con el filial y se ha mantenido entrenando con el primer equipo.

Esto es así, también son las preferencias del entrenador que tengas en cada momento, todo el mundo tiene que estar preparado por si le llega la ocasión. Luego, muchas veces, hay mil condicionantes que se tienen que dar para que te toque jugar, pero si estás preparado seguro que es más fácil.

Otra baja relevante es la de Brais, también un hombre importante en los últimos años.

Brais ha dado un nivel que cuando vino nadie hubiéramos imaginado. Sabíamos de la calidad que tenía, pero esa continuidad, esa llegada, los números que ha hecho todo estos años. Y una persona también muy querida dentro del vestuario. Pero al final son nuevos retos, nuevas ilusiones, cada uno decide su camino. Le deseo la mejor de las suertes, tenemos muy buena relación.

Llega el primer partido y afloran los nervios porque no ha habido fichajes…

Eso no está en mis manos, seguro que la gente está trabajando en ello. Sabemos cómo funciona, el mercado no acaba antes de que empiece la Liga, acaba quince días más tarde, y sabemos que siempre en los últimos días de mercado se producen más cosas. Esto funciona así, nadie nos lo tiene que descubrir.

Obviamente, si en algún momento surge una oportunidad lo vas a hacer, pero sabemos que por mucho que quieras hacer algo al inicio, cuesta mucho más.

Entre las obras de Anoeta y el aplazamiento de la primera jornada, Betis y Real Madrid en cinco días y ambos fuera para abrir boca. Los futbolistas suelen decir que hay que jugar contra todos, pero menudo inicio.

Estamos acostumbrados a jugar cada tres días, hay veces que nos toca jugar dos, tres o cuatro partidos seguidos fuera, hay que jugar contra todos e intentar sumar desde el primer día, porque esos puntos no vuelven.

Si se empieza mal, como sucedió el año pasado, se genera un run-run al que cuesta dar la vuelta.

El año pasado empezamos así y luego le dimos la vuelta, vamos a quedarnos con lo positivo.

Esta temporada se vuelve a jugar competición europea, ¿con qué expectativas?

Con ganas. En los últimos seis años habíamos estado ahí cinco veces, y el año pasado echábamos eso en falta. Vamos a intentar hacer de nuevo un buen papel, ha cambiado el formato, en los últimos sorteos hemos tenido un poco de mala suerte cuando hemos pasado, pero vamos a intentar que las cosas vayan bien desde el inicio y estar entre los ocho primeros para evitar una ronda.