SEP. 06 2026 Voz al margen Iratxe FRESNEDA Docente e investigadora audiovisual {{^data.noClicksRemaining}} To read this article sign up for free or subscribe Already registered or subscribed? Sign in SIGN UP TO READ {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} You have run out of clicks Subscribe {{/data.noClicksRemaining}} Compartía y comparto con el recientemente fallecido Tony Gatlif el enfoque cinematográfico arraigado en la identidad, la memoria histórica, la música, la migración y la vida en las fronteras, cualesquiera que sean estas. No coincidimos ni en generación ni en orígenes, pero nos cruzamos en festivales y en el interés por las narrativas en las que en su epicentro está la identidad cultural, esa que parece diluirse en los tiempos de uniformización. El viaje es, para muchas que contamos historias, una estructura base para transitar por la periferia social y geográfica; también lo era para él durante sus inmersiones a través de la identidad cultural de su pueblo. Nacido como Michel Boualem Dahmani, Tony Gatlif fue uno de los pocos directores rumanos que conocemos y su voz es la única que escuchamos hasta hace bien poco para hablarnos de su cultura desde dentro. El exilio, la marginación, la libertad y el viaje constante son parte de los temas que subyacen a sus historias y, la música, ya sea el flamenco o los sonidos tradicionales de la Europa del Este, lejos de ser accesoria, es el motor de sus historias. Para siempre quedarán en nuestra memoria “Gadjo dilo” (“El extranjero loco”, 1997) o “Exils” (2004), película con la que mereció el premio al Mejor Director en el Festival de Cannes. Su última road movie, “Ange”, se estrenó en 2025 y oímos, vimos y leímos demasiado poco sobre ella. Que la tierra te sea leve.