NOV. 24 2013 Biela vive en el tecos una aventura futbolística inesperada y gratificante A Joshe Biela, expreparador físico de Osasuna, nunca le había tocado en su trayectoria salir de casa pero, tras dejar Tajonar, no le importó hacer las maletas y comenzar una aventura en el fútbol mexicano de la mano de Pako Aiestaran, una nueva etapa de la que está encantado. Natxo MATXIN Casi se había hecho a la idea de tomarse un año medio sabático, pero cuando a finales de agosto le ofrecieron la posibilidad, a través del CEIMD (Centro de Estudios, Investigación y Medicina del Deporte), de seguir encargándose de la preparación física de un equipo, aunque fuese en la otra parte del globo terráqueo, no se lo pensó dos veces. «Lo consulté con Itziar, mi mujer, y nos dimos cuenta de que en este mundo del fútbol no hay muchas oportunidades como para desaprovecharlas, de ahí que respondiese afirmativamente a la oferta que me hizo Pako (Aiestaran)», describe el de Irurita. Así que, con el visto bueno familiar, se embarcó en un avión rumbo a la macrociudad de Guadalajara para vivir una experiencia totalmente novedosa en el fútbol mexicano formando parte del cuerpo técnico del Tecos, una escuadra que milita en la Liga de Ascenso, equivalente a la Segunda División, y que aspira a subir a la máxima categoría. El nuevo staff quiere conseguirlo en el Torneo de Clausura, después de un Apertura bastante irregular, que le costó la cabeza al exrojillo y exayudante de Javier Agirre, Manuel Vidrio. «Cuando llegamos, el equipo estaba a ocho puntos de los puestos de playoff, al final nos quedamos solo a dos». La exigencia es máxima, no en vano el club fue incorporado hace casi un año al bloque que conforman los equipos del Pachuca y León -ambos militan en Primera-, por el binomino formado por los grupos Pachuca, presidido por Jesús Martínez Patiño -su hermano Armando es el máximo dirigente del Tecos-, y Carso, liderado por el multimillonario Carlos Slim. Este último se convirtió en máximo accionista del Oviedo hace un año en otra de sus maniobras inversoras en el ámbito futbolístico. «Estar en este conglomerado te obliga a cumplir unos objetivos, en nuestro caso el ascenso, pero también te da la seguridad de que formas parte de un proyecto serio», destaca Biela. De momento, su compromiso dura hasta que concluya el citado Torneo de Clausura, que finalizará en la próxima primavera, a las puertas de la disputa del Mundial de Brasil, en el que estará presente la Tricolor. La continuidad del equipo técnico que el baztandarra forma con Pako Aiestaran y David Caneda, segundo del de Beasain, dependerá en gran medida de los resultados que coseche en lo que podría calificarse de segunda vuelta del campeonato mexicano. «Lo cierto es que ahora mismo solo estamos centrados en preparar el Clausura para conseguir los mejores resultados posibles, lo que venga después ya se verá», asegura aferrado a la inmediatez del presente. Sus obligaciones ni siquiera le han permitido en este tiempo conocer la ciudad, así como mantener relaciones sociales, incluso con la comunidad vasca. «A partir de ahora sí que lo vamos a hacer», dice con una sonrisa. Calor y altura, determinantes Lo primero que ha podido comprobar Biela en los meses que lleva en la capital del estado de Jalisco es que el fútbol que se practica por aquellos lares todavía depende mucho de las individualidades de los mejores futbolistas de las respectivas plantillas. «Nuestro objetivo en lo que se refiere al aspecto puramente táctico es que el Tecos juegue como un equipo, que no dependa de lo que haga en un momento dado el jugador más desequilibrante, estamos tratando de intro- ducir esa mentalidad en el vestuario», admite el que fuese preparador físico rojillo. Ya en lo que se refiere a su función más específica, Biela no ve grandes diferencias con respecto al balompié europeo en cuanto a metodología en la preparación física, aunque sí que se encuentra con dos grandes condicionantes con los que hasta ahora no había lidiado. «El húmedo calor -el otro día disputamos un encuentro a más de treinta grados a las diez de la noche- y la altitud -Guadalajara tiene una media de más de 1.500 metros- suponen dos factores muy determinantes en el tema físico», reconoce. No salió de la mejor manera de osasuna, pero eso es ya historia Sin querer hacer sangre por su salida -afirma que «el club está por encima de los dirigentes»-, Joshe Biela sí que resalta que «todavía podía haber aportado cosas en el trabajo diario en Tajonar, pero eso ya es historia en mi vida deportiva y ahora estoy inmerso en otros retos que debo afrontar», indica mirando a su futuro más próximo. Por descontado que sigue a diario la trayectoria de la escuadra rojilla -«tengo muchos amigos en su vestuario», destaca- y no ve en su situación actual mucha diferencia respecto a otras campañas. «Quitando una temporada en la que la salvación llegó con relativa comodidad, en todas las demás se ha sufrido, es el sino del club», comenta. Aunque con altibajos, el equipo parece ir remontando de la mano de Javi Gracia quien, a su llegada, generó la primera polémica al hablar de la mala preparación física de los jugadores. «Creo que lo físico es un factor más, hay muchos que determinan la marcha de un equipo», analiza. N.M.