GARA Euskal Herriko egunkaria
KOMA

Mundo


Con el mundo por montera quiso hacer y deshacer a su antojo en un Estado del que llegó a creerse dueño y soñó con dirigirlo a través de sus editoriales. Desde un ego mayúsculo, en lo que se refiere a Euskal Herria ha dedicado todo su esfuerzo a torpedear la incipiente pero cada vez más asentada esperanza de solución. Se creyó el amo pero acaba de darse cuenta de que en el mundo liberal que tanto defiende quien manda es el que tiene el dinero.