FEB. 03 2014 Bilbao Basket cae en Zaragoza El peor rival bilbaino es su irregularidad Los de Rafa Pueyo arrastraron el meter solo cuatro puntos en el primer cuarto. Markota, Grimau y Gabriel tiraron del carro, pero faltó acierto y continuidad. Arnaitz GORRITI CAI ZARAGOZA 88 BILBAO BASKET 72 La temporada de Bilbao Basket necesita espabilar desde ya. Fuera de la Copa, a trancas y barrancas en la Eurocup, la Liga ACB es a día de hoy el principal objetivo de los hombres de negro; pero ese objetivo se escapará con partidos como el de ayer en Zaragoza. El CAI ganó con todo merecimiento a un Bilbao Basket que pagó caro el haber metido solo cuatro puntos en el primer cuarto. Con el discurrir del partido llegó a ponerse a cuatro tantos de la escuadra maña, pero le faltó continuidad para voltear el duelo y aspirar a ganar. Y mucho ojo con la derrota de ayer, porque el CAI Zaragoza es un rival directo en la lucha por jugar los play offs. Los de José Luis Abós aventajan a los bilbainos en tres partidos más el basket average. A Bilbao Basket le faltó continuidad casi desde el salto inicial. Así, Antanas Kavaliauskas anotaba la primera canasta del partido, pero a partir de entonces el pozo atacante bilbaino se secó durante ocho minutos. Dos tiros libres de Gabriel fueron la única producción ofensiva de los discípulos de Rafa Pueyo en lo restante del primer período, y suerte que el CAI Zaragoza, especialmente fallón en el triple, también sumaba con dificultad. Pero el despertar de los hombres de negro tardaría aún varios minutos más, los suficientes para que el conjunto maño ya campease en el luminoso con un 25-8, y con el añadido de que los interiores bilbainos sufrían la presión de las faltas. No fue así, por fortuna, ya que Roger Grimau apareció para darle algo de chispa al juego vizcaino, y a su estela se aferrarían Raül López, Mumbrú y Markota. El propio CAI Zaragoza echó una mano errando un buen número de tiros libres mientras que Bilbao Basket, a pesar de que debió esperar 18 minutos para anotar su primer triple, se desperezaba a base de defender, correr y buscar acciones cerca de la canasta a base de juego al poste bajo o cortes sin balón. Al descanso los bilbainos caían por 37-31, pero las sensaciones ya no eran tan calamitosas. La senda para remontar ya estaba puesta sobre el tapete, a la espera de que al fin se afinase la puntería desde más allá de los 6,75 metros. Pero esa mejoría en el tiro no terminó de llegar, mientras que el CAI Zaragoza regresaba a la cancha con nuevos bríos. Un parcial de 7-0 al inicio del tercer cuarto marcó el resto del partido, toda vez que la renta local siempre rondó la decena de puntos. Germán Gabriel tomó el testigo anotador -lograría 17 puntos tras el receso-, con la única colaboración de Markota y chispazos de Mumbrú. Por contra, el tiro exterior seguía sin entrar -los vizcainos acabarían con un 4 de 18 en triples, siendo Gabriel y Markota los únicos capaces de acertar desde la larga distancia-, los exteriores se mostraban negados de cara al aro -entre Pilepic y Bertans solo sumaron dos puntos de tiros libres, anotados por el «cohete letón»- y los rivales mantenían sin apuros el ritmo anotador, con Llompart, Rudez, Roll y Shermadini llegando como mínimo a los 14 puntos. Sin fuerzas Y a pesar de todo, Bilbao Basket se puso 65-61 en el cuarto final. Pero la defensa aragonesa elevó un punto su intensidad y los de Pueyo se quedaron sin respuesta, menos aún después de la eliminación por faltas de Hervelle y Gabriel, y la lesión de Grimau. Sin poder jugar la Copa, más les vale a los bilbainos aprovechar bien este descanso. «Hemos estado atascados en ataque» La falta de acierto, en general un atasco ofensivo fruto de una «lenta circulación de balón», centraba el lamento de Rafa Pueyo, que no pudo ratificar con victoria su mejoría en defensa. El técnico de Txurdinaga valoraba el «esfuerzo» de los suyos en buscar la remontada, pero reconocía que con el bajón final les hubo resultado imposible culminarla. «A todos nuestros problemas en ataque se le suma que no hemos tenido acierto desde fuera, y ganarle a un equipo tan físico como el CAI Zaragoza sin acierto exterior es muy difícil. En defensa hemos estado mejor que en los últimos partidos, pero en ataque hemos estado muy atascados, sin agresividad y con una circulación de balón lenta», admitía el entrenador de Bilbao Basket. «A partir del segundo período nos hemos repuesto y nos hemos metido en el partido. Aunque hemos tenido varios altibajos, nos hemos llegado a poner a cuatro puntos y posesión. Pero a partir de ahí, tras una pérdida castigada con antideportiva, en los últimos minutos nos ha costado más, porque llegar hasta ahí había supuesto un gran esfuerzo», culminó. A. G.