FEB. 09 2014 JUEGOS OLÍMPICOS DE INVIERNO Sochi'2014 Noruega empieza fuerte Bjoerndalen completa la docena de medallas e iguala el récord absoluto y Bjoergen suma la octava. GARA Noruega confirmó su condición de gran potencia en deportes de nieve y empezó pisando fuerte ayer en la primera jornada con reparto de medallas de los Juegos Olímpicos de Sochi'2014. Dos de sus grandes estrellas le pusieron al frente del medallero, Ole Einar Bjoerndalen y Marit Bjoergen. El biatleta, de 40 años, aprovechó la primera oportunidad para igualar la docena de medallas de su compatriota Björn Daehlie y de momento comparte el récord absoluto de medallas. La esquiadora de fondo fue la reina en Vancouver'2010 -tres oros, una plata y un bronce- ampliando a siete su número de chapas olímpicas. Desde ayer ya tiene ocho. El país escandinavo suma 307 medallas -109 oros, 107 platas y 91 bronces- y sigue incrementando su liderazgo en el medallero histórico. Bjoernadalen se impuso en la prueba de 10 kilómetros de biatlón y suma una séptima medalla de oro a su palmarés, por cuatro de plata y una de bronce, poniéndose a la altura de Daehlie, que había ganado tres pruebas en 1992, dos en 1994 y tres nuevas en 1998 en esquí de fondo, sumando doce en su palmarés (8 de oro y 4 de plata). «Los otros no pensaron que un viejo de 40 era capaz de esto. Lo que ha hecho es simplemente fantástico», señaló el legendario fondista que está convencido de que el biatleta le va a superar porque le quedan otras cuatro pruebas en Sochi. Su compatriota Bjoergen, que conservó su título de skiatlon, se convierte así en la noruega con más oros olímpicos. A sus 33 años ganó esta prueba de 15 km, con salida masiva, que combina 7,5 km de estilo clásico con otros 7,5 de estilo libre y que hoy a partir de las 11.00 afrontará el tolosarra Imanol Rojo en su versión masculina de 30 kms. El primer campeón en la cita rusa fue un veinteañero estadounidense, Sage Kotsenburg, que se impuso en una de las novedades del programa, con las que el COI pretende atraer al público joven. El slopestyle es una disciplina en la que los concursantes realizan figuras lo más acrobáticas posibles para obtener la máxima puntuación de los jueces, sobre un recorrido de 600 metros jalonado de tres obstáculos de metal y tres trampolines de salto. Con 93.50 puntos, Kotsenburg superó al noruego Staale Sandbech, plata con 91.75, y al canadiense Mark McMorris, dos veces campeón de los X-Games, que fue bronce con 88,75 puntos. Shaun White, la estrella mundial del snowboard, renunció a participar antes de la clasificación para concentrarse en half-pipe donde pretende su tercer título consecutivo, alegando una muñeca dolorida tras una caída. Tampoco estará Voisin El abandono del Tomate Volador provocó las críticas de algunos de sus rivales, entre ellos los quebequeses Maxence Parrot y Sébastien Toutant -5º y 9º ayer- que acusaron a White de tener miedo a perder. La final femenina se celebra hoy con otra baja estadounidense. Maggie Voisin, que con 15 años es la benjamina del numeroso equipo USA, no podrá participar tras haberse lesionado el viernes durante el entrenamiento. La australiana Torah Bright es la favorita En patinaje de velocidad, el holandés Sven Kramer cumplió los pronósticos y se adjudicó la prueba de los 5.000 metros. Kramer, campeón olímpico de la distancia en 2010, se impuso con un crono de 6:10.76, nuevo récord olímpico -6:14.60 logrado por él mismo en Vancouver-, liderando un podio completamente holandés, con Jan Blokhuijsen y Jorrit Bergsma. A sus 27 años está considerado el mejor patinador de la historia, con seis títulos mundiales en todas las distancias, además de los dos oros olímpicos. Kramer tendrá oportunidad de seguir ampliando su palmarés en el 10.000 metros del martes 18. En la última final de la jornada las hermanas canadienses Justine y Chloe Dufour-Lapointe lograron el oro y la plata en la prueba de baches de esquí estilo libre, tras derrotar en la final a la estadounidense Hannah Kearney, ganadora en Vancouver 2010, que tuvo conformarse esta vez con el bronce.