MAR. 23 2014 BALONMANO | División de Honor femenina (20ª jornada) Bera Bera amplía su ventaja La derrota de Alcobendas y el empate del Rocasa revalorizan la cómoda victoria de ayer ante el Castelldefels. Juan Carlos ELORZA BERA BERA 33 CASTELLDEFELS 21 Sea por el cansancio físico, por la tensión de la competición, o por ambas cosas, el caso es que la factura de la Copa se dejó notar con efecto retardado una semana después, y de qué forma. Bera Bera cumplió el expediente y se dejó llevar en su partido ante el Castelldefels, al ralentí en defensa pero con Temprano enchufada para desactivar a las tres principales bazas ofensivas catalanas -Gil, Manaut y Poo-, pero la peor parte se la llevaron sus dos rivales en la lucha por el título. Alcobendas perdía en casa ante el Porriño (23-27), y Rocasa empataba en su visita al Cleba León (30-30), con lo que aumenta la ventaja donostiarra en el momento más inesperado. En Bidebieta la tarde empezó con aire de celebración, el equipo saliendo a pista con la Copa y aplausos para este nuevo título. Luego el partido se puso de cara desde los primeros minutos, pese a que Bera Bera funcionaba a medio gas en defensa, pero Castelldefels le facilitaba mucho las cosas con cinco pérdidas de balón de Sans en los diez primeros minutos (pivote habitualmente, salió como lateral derecha y no se mostró muy adaptada al puesto); unido a que Bolstad no tocaba balón en su portería (fue sustituída por Lladró en el min. 14); y a que Temprano frenaba a Gil en sus primeros remates, paraba un penalti a Poo, y luego cinco lanzamientos desde fuera a la zurda Manaut cuando sustituyó a Sans. El caso es que solo algunos detalles de Sancho como central -sobre todo la conexión con el pivote-, y una racha de aciertos de Muñoz desde el extremo derecho (5 goles antes del descanso) mantuvieron al Castelldefels en el partido hasta el 13-11 (min. 22). Y a partir de ahí desapareció. El 17-11 al descanso se convirtió en 23-11 antes de que las catalanas marcaran su duodécimo gol en el min. 42. Con Manaut desactivada, sin poder correr, Poo intentaba batir a Temprano sin conseguirlo (tres penaltis de cuatro que le tiraron paró la asturiana), mientras Imanol Alvarez repartía minutos entre toda su plantilla, sacaba a Cuña a la cancha (la misma donde se lesionó el 13 de octubre de 2012, ante el Mar Alicante) para que jugara 20 minutos en ataque, y también a Akuña, que disputó los diez últimos minutos y volvió a hacerlo bien. Con tanto movimiento, el juego se resintió, hubo más pérdidas de balón de lo habitual, y menos ritmo de juego, pero era el día ideal para bajar el pistón, mientras sus rivales pinchaban y comprometían sus opciones.