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ELECCIONES MUNICIPALES EN EL ESTADO FRANCÉS

Avance histórico del FN y progresión de la derecha en el conjunto del Estado


El ultraderechista Frente Nacional (FN) logró ayer un avance histórico en la primera ronda de las elecciones municipales francesas, unos comicios marcados por el voto de castigo al Partido Socialista (PS) del presidente, François Hollande, y la progresión de la derecha, con la Unión por un Movimiento Popular (UMP) al frente.

Estos comicios eran la primera gran prueba electoral para Hollande, que llegó a la Presidencia en mayo de 2012 y desde entonces ha visto cómo caía radicalmente su popularidad, lo que le ha convertido en el jefe de Estado más impopular de la V República, aunque la mayoría de las encuestas de opinión muestran que los votantes elegirían a su alcalde en base principalmente a cuestiones locales.

Los sondeos a pie de urna difundidos al cierre de los colegios atribuyeron al partido de Marine Le Pen el 7% de los votos, seis puntos más que en 2008, y la posibilidad de seguir en la segunda ronda del próximo domingo en unos 200 de los cerca de 600 municipios en los que se presentaba, informó Efe.

En uno de ellos, Hénin-Beaumont, una antigua cuenca minero-siderúrgica y cuna del movimiento obrero francés cercana a la frontera belga, se hizo ya con la Alcaldía en esta primera vuelta, después de que la lista de Steeve Briois acaparara el 50,26 % de los sufragios.

Fin de la bipolarización

Impulsado por el descontento hacia el Ejecutivo y por los escándalos que han salpicado a la UMP en la recta final de campaña -desvío de fondos en la cúpula de la UMP; grabaciones piratas del asesor Patrick Buisson a Sarkozy y escuchas judiciales al exjefe del Estado- que han favorecido el descrédito de la clase política tradicional, el FN, según su líder, Marine Le Pen, da por terminada la «bipolarización» política en el Estado francés.

«El FN llega como una gran fuerza autónoma, una gran fuerza política, no sólo nacional, sino también local, y creo que es una de las revelaciones de esta jornada, porque la llegada en cabeza en ciudades tan importantes y puede que inesperadas, como Avignon, demuestra que se implanta, tal y como quería hacerlo», dijo Le Pen.

Aunque el FN solo estaba presente en un tercio del territorio y por lo tanto su triunfo es relativo, el resultado, a la espera de las cifras definitivas, le permite posicionarse como posible árbitro en las triangulares de dentro de una semana, cuando podría frenar el avance de la derecha.

Los diferentes sondeos le daban a la derechista UMP entre el 45% y el 48% de los votos, frente al entre 40% y 43% por ciento que habrían obtenido la socialdemocracia y la izquierda.

El presidente de la UMP, Jean-François Copé, aseguró entender que los franceses hayan dirigido su preocupación votando por el FN, pero aseguró que no se piensan aliar con ese partido en segunda vuelta, e hizo un llamamiento al «voto útil».

El primer ministro, Jean-Marc Ayrault, dijo comprender que en esta primera vuelta, «en un contexto económico y social difícil para los franceses», algunos hayan expresado su preocupación con la abstención y los votos a otros partidos, pero juzgó prioritario dar su apoyo a las fuerzas de la izquierda, entre las que incluyó a su partido, el PS, en la segunda ronda.

En estos comicios se eligen a los miembros del consejo municipal de los cerca de 36.000 ciudades y pueblos del Estado, pero los resultados determinan el nombre del alcalde, puesto que este cargo corresponde al que encabeza la lista ganadora.

En dos de las ciudades claves de este escrutinio, París y Marsella, quedó en cabeza la UMP, con el 35,8%, en el primer caso, y el 38%, en el segundo, frente a los porcentajes del PS del 34,5% y del 21%, respectivamente, según los sondeos.

Una futura victoria en la capital, que se encuentra en manos del PS desde 2001, le permite a la UMP eclipsar derrotas en otras ciudades, mientras que arrebatarle Marsella a la derecha habría ofrecido ese mismo impulso al PS.

En las municipales de 2008, cuando la UMP estaba en el poder, las formaciones de centroizquierda e izquierda obtuvieron el 49,34% de los votos y la derecha un 47,55%, por lo, a falta de los resultados definitivos, se ha vuelto a cumplir la tendencia de que el voto de castigo afecta a la mayoría vigente.

El sistema de escrutinio depende del número de habitantes: en los municipios de más de 3.500 habitantes es mayoritario y proporcional, y mayoritario en el resto. En las primeras, la lista que obtiene la mayoría absoluta desde la primera vuelta se lleva la mitad de los electos, y la otra mitad se reparte por sistema proporcional entre las listas que han obtenido más de 5%, incluida la ganadora.

ABSTENCIÓN

Los colegios electorales abrieron a las 07.00 GMT y cerraron a las 17.00 GMT, salvo en las grandes ciudades, donde se podía votar hasta dos horas más tarde, y la abstención, según los avances difundidos, estaba previsto que rondara entre el 35% y el 38,5 %, otro récord histórico.

UNIDAD

El primer ministro francés, Jean-Marc Ayrault, hizo un llamamiento para que en la segunda ronda de las elecciones municipales, que se celebrará el próximo domingo, haya una unidad «lo más amplia posible» en torno a las «listas de izquierda».