MAR. 27 2014 «Cada vez estamos más cerca de lo que queremos», confía Muniain Solo queda el último arreón Los leones reconocen la pobreza del juego ante el Elche, pero a diferencia de Real y Villarreal ese peor rendimiento no les penaliza. Joseba VIVANCO «Ha sido un partido feo, pero es un puntito más, cada vez está más cerca lo que queremos». Es la acertada síntesis de Iker Muniain sobre el sesteo futbolístico que se vio el martes a una hora intempestiva hasta para el más forofo rojiblanco. «Ya solo nos queda el último arreón», corolaba su análisis el navarro, uno de los destacados en el Martínez Valero aunque solo sea por las ganas que le puso y por el protagonismo que tuvo, más o menos acertado, pero protagonismo al fin y al cabo. Es quizá más de lo que el Athletic está ofreciendo últimamente como colectivo, al menos de mitad de campo hacia adelante, porque si algo está sosteniendo al equipo en este esprint final hacia la cuarta plaza es su determinación, su incansable persecución del rival, su confianza en no dar nada por perdido... Porque fútbol, fútbol, la verdad poco. Los de Ernesto Valverde han encadenado su mejor racha de partidos sin perder esta temporada, seis consecutivos, lo que les está valiendo para no perder comba en sus objetivos europeos. No encandila, pero no deja de sumar, de tres en tres, de uno en uno. A diferencia de Real Sociedad y Villarreal, a los que una merma en su rendimiento les está penalizando con puntos, el Athletic está sabiendo sacar provecho y lidiar con éxito esta fase final de campaña a la que no es que esté llegando sobrado de fútbol, como sí lo está haciendo su más inmediato perseguidor ahora, un Sevilla enrachado. Tras tenérselas tiesas al Madrid hace ya mes y medio, el Athletic solo ha andado sobrado ante el Granada en San Mamés, donde encarriló el triunfo muy pronto. Entre ambos, las pasó canutas en Balaídos, se vio incapaz ante un rocoso Espanyol en casa, fue un despropósito aunque con victoria en el Villamarín, y después, sendos buenos tiempos ante Valencia y Villarreal, triunfo sin alardes ante el Getafe y ahora tedioso empate en Elche. «Somos jugadores de Primera División y creo que podíamos haber ofrecido algo mejor», se sinceró un Herrera que no dio una a derechas. Ernesto Valverde, a la finalización del choque, se mostró satisfecho con el puntito, pero negó que los suyos contemporizaran con el marcador. «Para nada. No especulamos con nada, tenemos en la cabeza lo que valen los puntos y lo que suponen las derrotas, pero nuestra intención siempre ha sido ir a por el partido», se defendió. Es cierto que los rojiblancos insistieron hasta el final con alguna jugada rápida de ataque, pero también lo fue que el Elche tuvo en sus botas el gol en los estertores del encuentro. Como coronó su discurso Txingurri, «hay que saber jugar estos partidos». Cierto. Dudas en el juego, ciertos jugadores que no llegan a este final en su mejor momento -la lesión de Ibai seguro que tiene también su peso-, pero sin cejar en las condiciones intrínsecas del equipo de no bajar la guardia, de no dejar de correr ni de creer, y rascando aquí y allá. Como una hormiguita el Athletic ha ido sumando y abriendo un hueco con el pelotón de aspirantes europeos, tanto que como reflexionaba Muniain tras el partido, «es una ventaja que nos permite tener algún tropezón en un día tonto, pero ahora todos se aprietan los machos y ojalá podamos incrementar la cuenta, ya queda poco». Ese poco, tiene pinta, puede ser más de lo mismo. «Un partido de pelea, de trabajar, más oscuro que otros días, ahí hemos estado todos bien y hay que felicitar al equipo por el trabajo», describió el choque en tierras ilicitanas Mikel San José. Y que a nadie extrañe que la mayoría de duelos de aquí a Almería estén dibujados por los mismos trazos que los últimos que ha esbozado el equipo bilbaino. Andamios que habrá que ver si sirven ante el Atlético, que vendrá el sábado a San Mamés jugándose el liderato y con la mirada de reojo en los cuartos de la Champions ante el Barcelona unos días después. «El hecho de que venga líder nos vendrá bien porque saldrá a por el partido, nos gusta jugar de tú a tú con todos los rivales», apuntaba un De Marcos que podría muy bien ser el sustituto de Herrera en la mediapunta si el recurso a la amarilla interpuesto ayer por el club no fructifica. Lo haga en esa posición o no, parece que el gasteiztarra empieza a ganarle la partida a Iraola en ese carril diestro. «De lateral veo mejor el fútbol, llego con más velocidad y eso me facilita las cosas. No es que haya estado incómodo de interior, pero algo más cómodo sí he estado de lateral», comentó el de Guardia. Los leones vueven hoy a Lezama y Valverde empezará a dejar entrever su dibujo para el sábado, que perfilará ya a puerta cerrada mañana. Como se prepara ya la grada de animación de San Mamés para un partido que se espera con ganas, por el rival y por lo que pueden suponer de espaldarazo los tres puntos.