APR. 10 2014 El de Arrigorriaga sufre un esguince «moderado» pero se espera que pueda llegar ante el Sevilla Rico, una baja «importantísima» Iturraspe enfatiza su valía pero también confía en su sustituto, sobre todo tras la tranquilidad que dio la actuación de Xabi Etxeita. Joseba VIVANCO Primero fue Ibai Gómez, luego Kike Sola, después cayó Gurpegi, y ahora le toca a una de las piezas fundamentales en el tablero de Ernesto Valverde, Mikel Rico, el cual se perderá fijo el partido del lunes ante el Málaga y seguramente llegará para el vital ante el Sevilla el fin de semana del 27 de abril. El de Arrankudiaga, que «deambula» en muletas, según el riguroso parte médico, presenta finalmente un esguince «moderado», lo que se traduciría en un parón de una a dos semanas, si bien el término «moderado» es muy elástico -una terminología de los facultativos para curarse en salud- y lo importante es saber si hay ruptura o no, dado que si solo es una distensión se pasa rápido pero si hay un poco de ruptura fibrilar y casi siempre algo de hematoma, estamos hablando entonces de unos 20 días en el dique seco. Habrá que confiar en lo primero y que se recupere durante las dos semanas de barbecho en que el Athletic permanecerá por el aplazamiento del choque ante el Barcelona hasta mayo. Así que de lo malo, lo mejor. No obstante, y como reconoció ayer su compañero de fatigas en la medular rojiblanca, Iturraspe, «es una baja importantísima, porque ha tenido mucho protagonismo esta temporada». Un contratiempo para Valverde que deberá subsanar con el joven Erik Morán o dar la titularidad a un Beñat que empieza a tener minutos pero no parece la primera opción del técnico, sobre todo porque la apuesta por uno u otro no es solo un cambio de jugadores, sino de equilibrio en el juego. Estos días se ha escrito y hablado mucho de que el de Igorre no fuera el recambio del entrenador para sustituir a Rico ante el Levante; la pregunta es cuántos de los que sostienen que es otra muestra más de falta de confianza en el exbético le hubieran elegido en el minuto 30 de partido y ante un equipo como el de Caparrós. Beñat no tiene las características de Rico, al que sí se puede acercar más Morán. En cualquier caso, a Txingurri le toca manejar un banquillo que se le empieza a quedar corto y eso que ayer ya se dejó ver en Lezama Kike Sola correteando, dentro de una progresión en la que también evoluciona de manera favorable Ekiza; Iñigo Pérez en breve estará con el grupo, Ruiz de Galarreta sigue su proceso y de quien no se sabe para cuánto tiene es Ibai. Regresará tras las sanción Laporte ante un Málaga con una defensa cogida con pinzas, se supone que por Xabi Etxeita; es de esperar que Iraola regrese al lateral diestro y que, como decíamos, Morán tenga de nuevo minutos. «Hay que confiar en los que salgan contra el Málaga -dijo lógicamente ayer Iturraspe en referencia a quien supla a Rico-, porque ver la actuación el otro día de Etxeita te da una tranquilidad tremenda». De momento, ayer se ejercitaron bajo las órdenes de Valverde los canteranos Jon García, Eguaras, Aketxe y Bustinza, del Basconia. Por suerte para los leones, las penas con pan son menos, y ese pan lo ponen hombres como Aduriz o Muniain -que ayer no se entrenó en el exterior-, en racha, o el propio Iturraspe, quien ayer confesó que ante el juego en largo del Levante sufrió físicamente, pero que se encuentra bien para culminar el final de la Liga. «La temporada está siendo muy intensa, con muchos esfuerzos en muchos momentos, como el otro día», admitió el de Matiena, que no duda en calificar de «mérito espectacular» estar clasificados virtualmente para Europa a falta de seis jornadas y a falta de «pelear por lo más bonito y que nos obliga a seguir». Porque Ander no quiere oir hablar de partidos que pueden rubricar esa cuarta plaza final. «Lo del `casi' definitivo' lo llevamos comentando no sé desde cuándo... », ironizó.