MAY. 02 2014 CRíTICA rock Willis Drummond firma en el libro de honor de Kafe Antzokia PABLO CABEZA No existe un libro de firmas en Kafe Antzokia, pero de haber existido Joseba B. Lenoir, primero, y Willis Drummond, después, por orden de aparición en escena, habrían firmado en ese libro de honor, ya que su actuación del miércoles fue de apoteósica a colosal. Un concierto donde Joseba y Willis Drummond versionaban canciones de Neil Young & Crazy Horse. A pesar de la entrevista que GARA les realizo el pasado lunes, los protagonistas de la noche se guardaron unos cuantos secretos, entre otros detalles cómo planteaban el concierto, qué repertorio habían elegido y con qué colaboraciones contaban. En primer lugar tomo la escena Joseba G. Lenoir acompañado por Felix «Drummond». Canciones de sus dos primeros cedés, preciosismo y estilo customizado fueron los primeros síntomas del set, aspecto que no extrañaría a quienes conozcan a Joseba Baleztena, ya que tanto en directos previos como en los discos que lleva ha pergeñado un estilo inusual en Euskal Herria. Si como dúo ya mostraron elegancia y singularidad, la historia creció un poco más cuando invitó a escena a Napoka Iria. Ya como cuarteto mordieron sobre dos de sus temas más inspirados: «Erraietatik erran» e «Itsu eta biluzik», que resultaron arrolladores tanto por sí mismos como por la efectividad del cuarteto. Y gran idea la de invitar a Miren Narbaiza (guitarra acústica y voz) y Ander Mujika (guitarra eléctrica), un dúo en ascenso continuo. Tras la pausa y el cruce de cervezas, no sin expectación por cómo podría quedar el desafío de emular a Neil Young y Crazy Horse, una tarea nada sencilla, el quinteto se aposenta en el escenario y comienza el show. Hay camisetas de Neil Young por la sala y muchos aficionados que cantan las canciones que van recreando Willis Drummond con Joseba en el papel de Neil Young. En la entrevista con GARA sugieren que están preparados, pero que con un par de semanas más estarían más confiados. Se perciben nervios en el inicio, pero las canciones van fluyendo y «Fuckin'up», «When you dance», «The loner», tomada del primer disco en solitario de Neil, pero que ellos retoman de un directo con la Crazy Horse, «Cinnamon girl», «Ramada inn», «Powderfinger»... les conducen hasta «Down by the river», que junto con las cuatro siguientes marcarían lo más caliente de la noche. Todo marcha, el público encantado. Un conciertazo transcurriendo. Desde varios ángulos se pide «Kortez the Killer», pero de «Zuma» suena «Don't cry, no tears», de aceptación coral. Con la participación de Ainara Legardon, bilbaína residente en Madrid, otra sorpresa, otro momento caliente. Final abrumador con los temas «Like a hurricane», «Hey hey, my my» y Rockin' in the free world», canción con la que invitan al público a subir al escenario. Es la apoteosis, la comunión emocional. Si se apura hasta carnal. Willis Drummond se lo han currado. El show ha resultado vehemente. Joseba guitarreando como si fuera el hijo de Young y toda la banda impecable. Se han pegado un curro demencial y sería una pena que más gente de Euskal Herria no pudiera apreciar este esfuerzo artístico.