MAY. 03 2014 Copa (fase final a cuatro) Anaitasuna llega resignado a la semifinal con el Barça Granollers y Huesca, igualados a casi todo en la Liga, juegan una segunda eliminatoria mucho más incierta. J.C. ELORZA La crisis económica ha cambiado completamente el panorama de las competiciones de la Asobal, y la Copa que se disputa este fin de semana en Iruñea ofrece una nueva muestra de ello. Junto al Barcelona, habitual en este escenario, encontramos a un histórico como el Granollers, que en los últimos 20 años solo ha jugado una vez las semifinales, y a dos novatos en estas lides como Anaitasuna y Huesca, que hace poco ni soñaban en que pudieran llegar hasta aquí. El tono de los cuatro entrenadores, que dieron una rueda de prensa conjunta ayer, respondía a este nuevo escenario, un Xavi Pascual que asumía su papel de favorito, mientras Aitor Etxaburu, Toni García y José Nolasco se mostraban satisfechos de estar aquí, recordando las penurias recientes de cada uno de sus clubes, luchando por el ascenso o por no descender hace poco. Anaitasuna, ilusionado con la organización del evento, recibió un jarro de agua fría el día del sorteo cuando le tocó el Barça. Con Granollers o Huesca, en una ocasión como esta y el público encendido, habría tenido sus opciones. Contra el Barça... Si fuera otro tipo de club, o si Pascual fuera otro tipo de entrenador, cabría pensar en que el título de Liga ya conseguido, o la reciente clasificación para la Final Four de la Champions -en condiciones agónicas además-, colmaran sus apetencias y se relajara un poco, pero la voracidad blaugrana no tiene límite, ya van cuatro años desde que ganó su última Copa -después el desaparecido Ciudad Real-At. de Madrid se llevó las tres siguientes-, y su ADN le obliga a pelear por el título en Iruñea. Será la primera semifinal (18.30, pitada por los hermanos Escudero -Cantabria-, y retransmitida en directo por Teledeporte, como la segunda semifinal y la final del domingo), y a la afición navarra solo le cabe animar y esperar que algo extraordinario pase. Anaitasuna recupera a Bernatonis, y el Barcelona podrá disponer de toda su plantilla si Pascual así lo decide. Pero los precedentes de esta temporada son demoledores: los blaugranas han ganado sus 27 partidos ligueros, casi todos por goleada, y el martes superaron el millar de goles -en la próxima jornada batirán el récord histórico de anotación en una temporada-. La segunda semifinal entre Granollers y Huesca (20.30, Muro -Madrid- y Rodríguez -C. Valenciana-) promete mucha mayor emoción. Ambos equipos llevan una trayectoria casi idéntica en la Liga, peleando por la segunda posición durante la primera vuelta -mientras Naturhouse estaba inmerso en la Champions League-, y relegados ahora a luchar por la tercera posición cuando los riojanos se han podido centrar en una sola competición. Empatados a 38 puntos, el premio para el que acabe tercero será la clasificación para la Champions League, al menos si no renuncia a ello después de haberlo conseguido. Los dos enfrentamientos ligueros han acabado a favor del Granollers, que goleó en casa (30-20) y ganó por la mínima en Huesca (24-25), y en ambos casos resultó decisiva la actuación del portero argentino vallesano -ex de Anaitasuna- Matías Schulz, con un estratosférico 56% de acierto el día de Granollers y un no menos destacable 45% en la capital oscense. La pérdida de «cañoneros» por el éxodo masivo de jugadores a otras Ligas ha intensificado la importancia de los porteros esta temporada, y los números del Granollers en este aspecto son los mejores detrás del Barcelona, un 37% de acierto global que Schulz incluso mejora en su estadística individual, con un 38%. En lo que respecta a los goleadores de ambos equipos, el zurdo Rodrigo Salinas es el jugador que más daño ha hecho al Huesca en los dos enfrentamientos ligueros, y no es extraño porque el juego vallesano depende mucho de la producción de su máximo goleador chileno. En el bando rival el Huesca ha explotado su potencial desde el lateral izquierdo, con 9 goles de Molina en el partido de Granollers y 8 de Novelle en el de casa. La cuarta edición en Iruñea, tercera en el Anaitasuna Hastiados de oir que no se debe mezclar política y deporte -salvo cuando interesa a los propios autores de la frase-, este fin de semana se disputará en Iruñea la fase final a cuatro de la 39ª edición de la Copa que lleva como apellido «del Rey» (antes de su designación para el trono se había denominado durante 18 ediciones Copa del Generalísimo [Franco]). Y, salvo las siete ediciones en que la final se disputó en Madrid, todas ellas antes de 1970, Iruñea se convertirá en la ciudad que más veces ha acogido la final de esta competición, con 4. La primera vez fue en la temporada 1970-71, y entonces participaron 16 equipos en representación de nueve federaciones, entre ellos dos navarros: Anaitasuna A y Anaitasuna B, que quedaron eliminados en la primera ronda, el primer equipo ante el Marcol de Valencia (que acabaría siendo el campeón) y el de provincial ante el Vulcano de Vigo. Tras las dos primeras rondas a doble partido, en la fase final también participaron cuatro equipos -como en esta edición-, se jugó el 19 y 20 de junio, y sirvió para inaugurar el polideportivo de la SCDR Anaitasuna, con televisión en directo en la final (cuando solo había una). Todos los pronósticos previos daban como máximos favoritos a los dos clubes dominadores de la época, Granollers y Atlético de Madrid (que habían ganado 12 Ligas de las 13 disputadas hasta entonces, 8 para los vallesanos y 4 para los rojiblancos, y la 13ª había sido para el Barcelona), pero el Barça eliminó al Granollers (18-14), el Marcol al Atlético (14-11), y el equipo valenciano culminó la sorpresa llevándose el título tras vencer por 17-15 al Barcelona en la final. Fue el único título de su historia. Ya en la «era moderna», la segunda edición copera que organizaba la Asobal (del 18 al 21 de marzo de 1992), reunía a ocho clubes -San Antonio entre ellos- que disputaron los cuartos de final en Altsasu, Burlata, Corella y Viana, con semifinales y final de nuevo en el Anaitasuna, y el Avidesa Alzira -también de Valencia, con Alemany y los rumanos Stinga y Voinea como máximos protagonistas- sorprendió ganando la final al Barcelona (26-25). Sería el único título de su palmarés -en Europa ganó la Copa EHF 1994-. La edición de 2004, entre el 31 de marzo y el 4 de abril, cambió de escenario principal al Pabellón de la UPNA -los cuartos se jugaron también en Mutilva, Cintruénigo y Tudela-, y quedó marcada por el fallecimiento de Fermín Tajadura, expresidente del San Antonio, el mismo día que comenzaba el torneo. Portland San Antonio cayó en una reñidísima semifinal contra el Ciudad Real, decidida por penaltis tras acabar 27-27 el tiempo reglamentario y 31-31 la prórroga, pero el título fue para el Barça, que se impuso en la final 27-25, cuatro años después de su último título copero... como ahora. J.C.E.