MAY. 25 2014 HEMEROTEKA La chispa de la indignidad Editorial DEIA, 2014/5/22 La retirada por la compañía Coca-Cola de un spot de publicidad televisiva protagonizado por el actor Gotzon Sánchez -por el único motivo de que este, según la asociación Dignidad y Justicia que lidera David Portero, sería de ideología abertzale y habría mostrado su apoyo a Herrira- supone mucho más que la demostración de la endeble consideración que la multinacional tiene de la penetración social de su producto, que al parecer teme podría verse afectada. Es, ante todo, una nueva prueba de la persecución ideológica del nacionalismo vasco que tuvo su origen en el Pacto Antiterrorista firmado por PP y PSOE en diciembre de 2001 y que aún hoy, cuando la violencia que motivó aquel pacto ha desaparecido, se extiende por determinadas asociaciones y grupos. En este caso, además, ni Portero ni Coca-cola se han detenido a observar que el señalamiento público de la ideología de un actor como parte de la valoración de su trabajo -por cuanto debido a ella se retira el mismo- va contra el art. 16.1 de la Constitución española por el que «se garantiza la libertad ideológica (...) sin más limitación en sus manifestaciones que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la ley», límites que la actividad profesional y personal de Gotzon Sánchez no ha excedido. Se trata, en realidad, de un mal revival español del macarthysmo (...). Es, posiblemente, ese apartheid profesional lo que pretenden David Portero y su asociación -además de cierta dosis de protagonismo- con el falso pretexto de la siempre necesaria protección de las víctimas. Pero no puede sino sorprender que Coca-cola haya cedido a semejante ejercicio de presión, a la indignidad de condicionar todos los aspectos de la vida a la censura ideológica. (...)