JUL. 20 2014 Decimocuarta etapa | Valverde perdió tiempo con sus principales rivales La salud de Majka es envidiable El polaco logró su primera victoria como profesional tras mostrar su indignación por acudir al Tour en sustitución de Kreuziger. Nibali volvió a ampliar su renta. Joseba ITURRIA Rafal Majka tuvo que desdecirse ayer por segunda vez de las duras declaraciones que realizó tras comunicarle su equipo Tinkoff que iba a disputar el Tour en sustitución de Kreuziger cuando pensaba en descansar tras un Giro en el que acabó sexto con problemas estomacales. Acusó a su equipo públicamente de no preocuparse por su salud al entender que con 24 años no se sentía capaz para doblar Giro y Tour. Al día siguiente tuvo que rectificar y decir que estaba dispuesto a ayudar a Contador con todas sus fuerzas y ayer sus duras críticas a los responsables del Tinkoff quedaban en evidencia al lograr su primera victoria como profesional tras ser el más fuerte de la escapada en la subida de Risoul. Majka entró de salida en un grupo de diecisiete corredores entre los que destacaba la presencia de los Sky Thomas y Nieve y de Joaquim Rodríguez, que coronaron la eterna subida de Lautaret con más de cinco minutos sobre el gran pelotón. NetApp primero y Ag2r después consiguieron que el grupo de favoritos llegara con menos de un minuto a la subida final de Risoul, en la que Majka demostró que su salud mejora con el paso de las etapas y fue capaz de aumentar su diferencia cuando en el grupo de los elegidos tiraban los compañeros de Bardet y Peraud. Luego aguantó la llegada por detrás de Nibali, que atacó a falta de cuatro kilómetros y volvió a ganar tiempo sobre sus perseguidores. La lucha por el podio Nibali no tiene rival porque es muy superior a los demás y además ha conseguido un margen de 4.37 sobre Valverde, que mantiene el segundo puesto a pesar de los síntomas de debilidad que mostró en los últimos kilómetros de ascensión a Risoul. Su mal día fue aprovechado por todos sus rivales y apenas hay minuto y medio entre el murciano y el sexto clasificado, Peraud, que fue el único que pudo seguir ayer a Nibali. Por detrás de los dos se formó un terceto con Pinot, Bardet y Van Garderen, que confirmaron su candidatura al podio. No solo habrá emoción en la lucha por las etapas y por estar en la foto inédita de París. También en la pugna por entrar entre los diez primeros de la general se comprimieron ayer las diferencias y apenas hay minuto y medio entre el octavo, Konig, y el duodécimo Zubeldia. Y el séptimo, Mollema, va de más a menos y ayer perdió un minuto con el usurbildarra. Ayer mejoró dos puestos por la tendencia negativa que llevan Kwiatkowski y Rui Costa y apenas le faltaron ocho segundos para superar a otro de los derrotados de la jornada, Vandenbroeck, que perdió 3,35 con un guipuzcoano que ya está a escasos 22 segundos de la décima plaza que ocupa Rolland sin que nadie le amenace por detrás. No fueron Nieve y Zubeldia los únicos vascos que rindieron ayer a un gran nivel. Ion Izagirre completó su mejor etapa de alta montaña en una grande al llegar a meta en decimotercera posición. Como en su primer Giro y en su debut en el Tour, el de Ormaiztegi demuestra que recupera bien de los esfuerzos y acaba fuerte las grandes vueltas. Más sufrió su compañero Beñat Intxausti, que está enfermo con fiebre y se limitó a seguir el ritmo del último grupo de los sprinters. Tiene dos días para intentar recuperarse. Antes de la jornada de descanso de mañana los corredores disputarán hoy la decimoquinta etapa entre Tallard y Nimes, de 222 kilómetros. No presenta ningún puerto puntuable y los equipos de los sprinters querrán aprovechar la oportunidad. LOS VASCOS. Nieve entró en la fuga de la jornada, Ion Izagirre estuvo con los mejores hasta el final y la regularidad de Haimar Zubeldia le permitió llegar undécimo y colocarse a 22 segundos de la décima plaza que ocupa Rolland.