DEC. 08 2014 BALONMANO Selecciones Irun ofrece la segunda oportunidad La portera de Zuazo Leire García sustituye a la elgoibartarra Oihane Gómez, y Etxabe causa baja tras sufrir un tirón el pasado sábado. J.C. ELORZA EUSKAL HERRIA-CUBA La selección vasca dispondrá este mediodía en Irun de la oportunidad de sacarse la espina de la derrota del pasado sábado en Basauri (22-27), donde Cuba aprovechó su mal arranque para abrir un hueco de 4-5 goles que ya no hubo manera de recuperar. Pese a todo el partido fue muy entretenido, porque ambos equipos mostraron una actitud combativa y, sobre todo en la primera mitad, se convirtió en un toma y daca en el que Euskal Herria trataba de reducir distancias -con más pundonor que buen juego debido a problemas de coordinación entre las jugadoras-, rematando mucho a portería, pero se encontró con la gran actuación de Guevara, que frenó la reacción, y además sus paradas permitieron a sus compañeras correr al contraataque, pillar a contrapié a las vascas y hacer muchos goles fáciles. Pese a todo, el equipo dirigido por Imanol Alvarez, tras ese mal arranque (0-4 en los dos primeros minutos), plantó cara a un rival mucho más conjuntado, con gran presencia física y dos porteras muy altas y eficaces bajo los palos, que complementaron perfectamente a su defensa y desesperaron a las vascas, a las que pararon más de la mitad de sus lanzamientos (24 de 46). Las cubanas acaban de proclamarse campeonas de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, consiguiendo de esa forma la clasificación para los Juegos Panamericanos 2015 -que se disputarán en julio en Toronto, Canadá-, y se han fijado como objetivo lograr allí la clasificación para los Juegos Olímpicos de Río 2016, aprovechando que por primera vez en la historia del balonmano en los Juegos el continente americano dispondrá de dos representantes, dado que Brasil, actual campeón del mundo y dominador sin discusión del panorama americano, ocupará la plaza reservada de oficio para el anfitrión olímpico. Por lo visto en las competiciones anteriores en que ha participado -en las que Cuba siempre ha figurado entre las cuatro mejores selecciones americanas-, y por la importancia que se da en el país caribeño a la presencia de sus deportistas en los Juegos Olímpicos, esta selección de balonmano cuenta con muchas opciones de acompañar a Brasil en Río, en pugna con Argentina y Chile, que parecen los otros dos principales aspirantes. De ahí que Cuba haya aprovechado la invitación de la Federación Vasca, que solo ha podido aceptar porque esta se ha hecho cargo de los gastos del desplazamiento (aunque limitados a 15 personas, lo que le ha obligado a desplazar solo a 13 jugadoras). Las caribeñas necesitan medirse a rivales de mayor nivel que las que se encontraron en Veracruz hace tres semanas, para poder seguir progresando, y la selección vasca cumple ese requisito. Además de sus dos porteras, Cuba dispone de una lateral con gran poder de lanzamiento (Lusson), una primera línea fuerte con Fernández y Martínez, juega con intensidad y disciplina en defensa, y tiene extremos rápidas, aunque en Basauri apenas se vio a su zurda Gleinys Reyes, una de sus mejores goleadoras. La selección vasca, ya con una idea mucho más clara de su rival, y a nada que inicie el partido más concentrada, dispone de recursos para ofrecer un mayor rendimiento, e incluso puede luchar por la victoria en Irun.