FEB. 05 2015 Templos cinéfilos | Berlinale Cine de autor bajo la nieve Víctor ESQUIROL Ya sea por la buena dinámica de los últimos años o por la magnitud de los números redondos, la 65ª Berlinale parte, antes del pistoletazo de salida, con una parrilla especial y exclusivamente atractiva. Ocasión ideal para reivindicar el certamen como cita cinéfila ineludible Del 5 al 15 de febrero, la previsión meteorológica para Berlín es la siguiente: Temperatura media de 5 grados bajo cero, humedad de hasta el 80% (por aquello de aumentar la sensación de frío) y, por supuesto, mucha nieve. En resumen, las condiciones perfectas para refugiarse en cualquier sala de cine. Solo que la exhibición fílmica en la capital alemana no se contenta con este estatus. El Berlinale Palast, los CineStar del Sony Center, el Friedrichstadt-Palast, el Kino International, el Zoo Palast... se respira, en cualquiera de estas plazas, el glamour, la solemnidad y el -profundo- respeto que exige el mejor cine de autor (en mayúsculas, negrita, y los subrayados que hagan falta). Del 5 al 15 de febrero, «los Osos volverán a la ciudad». El grito de guerra del equipo comandado por Dieter Kosslick (quien se ha visto reforzado por el voto de confianza en forma de renovación, hasta 2019, en su cargo de Director de la Berlinale), se repite por 65ª vez, que se dice pronto. Y como de números redondos hablamos, es como si lo más lógico fuera librarse, por completo, a la pompa que exigen las grandes ocasiones. Sin reparar en gastos, como diría aquel loco feriante, la organización parece decidida a confirmar la buena tendencia mostrada sobre todo a lo largo de los dos últimos años. Una vez terminada la renovación que las infraestructuras requerían, sigue apostándose fuerte por el Market como punto de encuentro entre el arte y la industria (que, créanme, a esto se reduce casi todo), pero sobre todo, por desvincularse definitivamente de Sundance como suministrador masivo de películas. El tiempo dará (o no) la razón, pero de momento, y esto nadie nos lo quita, la carrera por el Oso de Oro presenta, con total orgullo, un desfile de estrenos mundiales de lo más apetitoso. ¿Y qué vamos a ver antes que nadie? Pues «Nadie quiere la noche», lo último de Isabel Coixet (encargada de la apertura del certamen), los nuevos trabajos de tres incombustibles del calibre de Wim Wenders, Peter Greenaway y Werner Herzog; «Taxi», del eternamente maldito Jafar Panahi y, por supuesto, «Knigh of Cups», último trabajo del legendario Terrence Malick. ¿Y para los más osados? Todos los sentidos puestos en las siempre atractivas secciones Panorama y Forum. ¿Y para los menos atrevidos? Ahí estará «Cinderella», de Kenneth Branagh o la tan cacareada (ay...) «50 sombras de Grey». Admitámoslo, hay ganas de todo.