MAR. 11 2015 IKUSMIRA Tierra de diversas corruptelas Pello Guerra Periodista Durante años había pensado que el eslogan «Tierra de diversidad» de Turismo del Gobierno de Nafarroa se refería a que el herrialde es un lugar con distintos tipos de paisajes, de una notable riqueza cultural y con gentes de todo tipo y condición. Pero en vista de la cantidad y variedad de los casos de corrupción que se están registrando por estos lares, casi parece que se refiere a las diversas caras corrompidas que muestra el «régimen». En vista de los tiempos que corren, hasta la época de los chanchullos de Urralburu, Aragón y compañía parece un cuento de Heidi. Después de que los entonces líderes del PSN la liaran parda con dineros hasta en Suiza, parecía que la corrupción quedaría desterrada del solar navarro. Pero es lo que tiene el poder absoluto, que corrompe absolutamente. En vista de que entre UPN y PSN tenían controlada Nafarroa como si fuera un cortijo con la connivencia de Madrid gracias a su papel de guardianes de la forzada «españolidad» de esta tierra, gentes vinculadas al «régimen» han dejado el herrialde más devastado que si hubiera pasado el caballo de Atila. Así, una entidad financiera como la CAN, solvente donde las había y con un patrimonio de mil millones de euros, ha quedado reducida a una fundación después de «desaparecer» la mayor parte de su capital. Y mientras, las caras del «régimen» engordaban sus bolsillos con unas dietas ricas en complementos monetarios. Ahora está floreciendo toda la porquería de un Osasuna cuya deuda se desbocaba al mismo ritmo que se sucedían los chanchullos y con Hacienda mirando para otro lado. Y por no hablar de otros casos sobre recalificaciones de terrenos, colocación de dinero público en preferentes, tratos de favor y demás. El «régimen» ha demostrado tener una «mano de cuto» tan demoledora, que todo lo que toca termina oliendo a podrido. Pero afortunadamente ya falta menos para que lleguen las elecciones y la oportunidad de abrir las ventanas para que entre aire fresco, porque nos estamos ahogando.