Caixabank presenta beneficios de 1.895 millones tras anunciar el ERE
LAB y ELA critican que Caixabank pretenda despedir a 173 personas en Euskal Herria cuando ha multiplicado por ocho sus beneficios desde 2012. En Nafarroa, donde esta entidad se quedó con toda la red y trabajadores de la CAN tras absorberla, es donde la plantilla sufrirá más: van a echar al 12,6% de los trabajadores.
LAB y ELA subrayaron ayer, a través de un comunicado, que «la forma que tiene Caixabank de ‘agradecer’ a la plantilla el esfuerzo realizado para salir de la crisis y obtener beneficios es despedir a trabajadores y trabajadoras y dar otra vuelta de tuerca a las condiciones laborales de los que se quedan». Según sus cálculos, en 2018 el banco ha multiplicado por 8,6 los beneficios que registró en 2012, cuando se apuntó 230 millones. Ayer, presentó unas ganancias de 1.985 millones de euros.
En Nafarroa, el ERE planteado afectará a 106 trabajadores, el 12,5% del total. El segundo territorio más amenazado en términos relativos es Araba, donde se habla de 12 despedidos (un 10%). En Bizkaia serían 41 los afectados (7,3%) y en Gipuzkoa, 14 (6,4%). El gran peso relativo de Nafarroa se debe a que Caixabank absorbió la CAN.
Estas centrales sindicales afirman que los recortes también afectarán a la atención al público, puesto que se incrementarán las oficinas atendidas por una única persona. Es decir, auguran que lo pagarán los pueblos más pequeños, donde las oficinas ahora están atendidas por dos empleados.
En último término, consideran que el motivo de estos despidos es «la avaricia», ya que no se pueden justificar en un escenario grandes beneficios.
La diferencia entre la presentación del ERE y el anuncio de los beneficios ha sido de tan solo dos semanas. Con respecto al año anterior, Caixabank ha cerrado 2018 con un 17,8% más de beneficios. Entre las medidas más destacadas está la venta de su parque inmobiliario a un fondo buitre (en la línea de otros grandes bancos del Estado español, como el BBVA) y su salida del accionariado de Repsol (antes tenía un 9,6%).
En concreto, los ingresos vinculados a la actividad bancaria, como el margen de intereses, las comisiones o los seguros, aumentaron un 4,2%, hasta los 8.217 millones, mientras que el total de los ingresos lo hizo un 6,6 %, hasta los 8.767 millones.
Por otro lado, el consejo de administración de Caixabank acordó un cambio en su política de dividendos y la remuneración al accionista se realizará mediante el pago de un único dividendo en efectivo, en lugar de dos, que se abonará en abril.
El BBVA no puede evadirse del «caso Villarejo»
El BBVA obtuvo un beneficio neto de 5.324 millones de euros en 2018, un 51,3% más que un año antes, fundamentalmente gracias a la plusvalías por la venta de su negocio en Chile, y a pesar de la caída de la lira turca y las dificultades en Argentina. El impulso de los ingresos recurrentes, la contención de gastos y los menores saneamientos contribuyeron también al alza de los beneficios, según la información remitida ayer a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
Más interés que estos resultados, que están en línea con las previsiones del mercado, suscitaron las declaraciones que realizó el nuevo presidente de la entidad sobre el «caso Villarejo» en una rueda de prensa que tuvo lugar en Madrid. Carlos Torres elogió sin reparos la figura de su antecesor, Francisco González, del que dijo que le transmite «una conciencia muy tranquila» y la idea de que «no sabía nada» sobre los supuestos pinchazos a políticos, empresarios y periodistas a través de una empresa del excomisario José Manuel Villarejo que han sido aireadas por los medios desde el arranque de este año.
Torres comentó que cree a su antiguo jefe, que estaba al frente del BBVA durante la época de las supuestas escuchas, y su opinión sobre él no ha cambiado en absoluto, pues durante más de una década le ha demostrado que es una persona «con liderazgo, trabajadora, exigente –aunque a veces resulte difícil trabajar a su lado– e íntegra». Insistió en que «no hay que prejuzgar» ni pedir la dimisión como presidente de honor de González.
Sobre la investigación encargada ahora por BBVA a la consultora PwC para esclarecer el alcance de las relaciones con la empresa Cenyt, del excomisario Villarejo, señaló que «puede durar meses». Aun así, la instrucción de la dirección del banco es actuar para que sea «lo más profunda y rápida posible» y, aunque hasta el momento no hay constancia de ninguna escucha o seguimiento, Torres prometió «tolerancia cero».
Tras incidir en que «BBVA ha sido, es y seguirá siendo un banco honesto», añadió que, si las conductas que se describen en la prensa fueran ciertas, serían actuaciones deplorables. GARA