Jan Komasa: «Del drama a la comedia tan solo hay un paso y lo evitamos en ‘Corpus Christi’»
Nominada al Óscar a Mejor Película Internacional 2020, ‘Corpus Christi’ gira en torno a un delincuente juvenil que en su huida se hace pasar por un sacerdote católico que convulsionará por completo la mecánica de un pueblo polaco. En palabras de su director, Jan Komasa, «a través de este filme he querido observar los conflictos de una pequeña comunidad, su mentalidad y su inclinación a ser influenciado por líderes reales y ficticios».
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En ‘Corpus Christi’, el actor Bartosz Bielenia realiza una sobresaliente interpretación de un delincuente juvenil que en su huida se hará pasar por un sacerdote católico y recalará en una pequeña comuidad polaca que subvertirá por completo.
Bielenia se sumerge en la sique de su personaje y expresa su lucha interna mediante crispación y miradas penetrantes. Su presencia es arolladora y cuenta con el refuerzo de un guion trepidante que plantea preguntas como ‘¿por qué las personas forman comunidades?’ o ‘¿por qué intentan crear divisiones entre dichos grupos?’.
Con su cortometraje ‘Nice to See You’, Jan Komasa logró suscitar mucho interés en la Cinefondation de Cannes, donde obtuvo el tercer premio. Su debut cinematográfico, ‘Suicide Room’, se estrenó en la sección Panorama de la Berlinale y su segunda película bélica, ‘Varsovia '44’, fue un gran éxito de taquilla.
Con esta su tercera experiencia en el formato largo, el cineasta polaco ha logrado un gran éxito internacional dentro del circuito de festivales gracias a la nominación a Mejor Película Internacional que logró en los Óscar 2020.
A pesar de su casi inverosimil propuesta, la trama de ‘Corpus Christi’ está inspirada en un episodio real. Según revela Jan Komasa, «hubo un caso, que generó algunos titulares en Polonia, de un adolescente que se hizo pasar por un sacerdote durante unos tres meses. Se llamaba Patryk y tenía 19 años en ese momento. Mateusz Pacewicz, el autor del guion, escribió un artículo al respecto y así es como surgió toda esta película. Cambiamos su nombre a Daniel, pero los personajes son similares y también lo es la forma en que lo llevó a este pequeño pueblo. Este niño realizó bodas, bautizos y ceremonias funerarias. Estaba fascinado por todo esto y realmente quería ser sacerdote. Así que basamos la película en su historia, pero Mateusz agregó la parte sobre el centro de detención juvenil y el accidente que sacudió a toda la ciudad».
La película se centra en una controversia que nace del hecho de que en realidad resultó ser mucho más eficiente que su predecesor. Un aspecto que el cineasta polaco subraya cuando afirma que «esa es la cuestión. Era alguien fuera de la Iglesia, a quien no le importaba mucho el dogma oficial, ¡y la gente estaba feliz con su trabajo! Más tarde, algunos de ellos se sintieron traicionados, pero logró atraer a muchos nuevos creyentes. De todos modos, casos similares salen a la luz cada año, y no solo en Polonia. Las razones por las que lo hacen pueden ser muy diferentes. Muy a menudo solo intentan esconderse del sistema de justicia y es mucho más fácil engañar a una comunidad pequeña que no hace demasiadas preguntas».
Improvisación, sermones y mentiras
En relación a cómo fueron elaborados los sermones incendiarios que lanza el falso sacerdote, el director revela que «para evitar hacer una comedia comercial al estilo de ‘Sister Act’ de Whoopi Goldberg, teníamos que asegurarnos de que el espectador creyera que estas personas también creían. Fue todo un desafío, tanto en lo que respecta al guion como a la dirección. Una cosa que nos ayudó fue que la gente siempre tiende a perdonar a los jóvenes: los sacerdotes recién acuñados a menudo tienen estas ideas muy ‘subversivas’, tratan de incorporar música contemporánea o canto e incluso rap. Eso es lo que la primera parte de la película habla: estas personas en realidad parecen aceptar sus defectos».
A la hora de descifrar la personalidad del protagonista, Komasa lo define como «un hombre joven con una nueva visión de las cosas. Sin haber pasado años en el seminario y sin ninguna participación real con la institución eclesiástica, habla directamente desde el corazón. Es lo único que tiene. Hay muchas personas que intentan hacerlo y fracasan, pero él realmente tiene esta ‘chispa divina’ sobre él. De repente, en el impulso del momento, es capaz de encontrar las palabras correctas. Y para estas personas, especialmente en ese momento particular de sus vidas, eso es más que suficiente. Cuando buscábamos al actor adecuado, sabíamos que tenía que ser alguien ligeramente diferente y Bartosz Bielenia lo emana muy bien. Porque su personaje no es un chico común, es especial».
Oscura y rodeada de un extraño halo místico, ‘Corpus Christie’ tiene la virtud de incomodar al espectador. Un aspecto que su director remarca al afirmar que «si haces que los espectadores se sientan incómodos, si los haces estremecerse, con toda probabilidad recordarán su sentimiento. Y cuando este niño con problemas de repente comienza a cantar con una voz angelical, hay una energía completamente diferente. Decidí hacer estas escenas aún más violentas, precisamente, para enfatizar este contraste. Una vez que sabes por lo que ha pasado, cuando dirige una procesión o habla con la gente, comienzas a aprender ciertas cosas. Comienzan a tener un significado completamente diferente, porque sabemos lo que se esconde detrás de ellos. Cuando le dice a la gente que el Reino de los Cielos está aquí en la tierra, sabemos que para él es la única opción. Me recordó a ‘El Hijo’ de los hermanos Dardenne, otra historia de alguien que hizo algo terrible a una edad muy temprana; algo que lo estigmatiza por el resto de su vida».
Una radiografía social
Más allá de la arrolladora presencia de su protagonista, el filme también se revela como una interesante radiografía social de una pequeña comunidad. En su arranque, el protagonista topa con un hombre atormentado que, en el pasado, provocó un accidente en el que murieron muchos jóvenes de la localidad.
En palabras de Komasa «esta capilla improvisada es un espacio común, uno que ayuda al protagonista a llegar a estas personas. Durante su tiempo como sacerdote, hace muchas cosas por esta comunidad. Pero decidimos centrarnos solo en el accidente, ya que resuena con su propia experiencia. Esta muerte que causó, aunque es un secreto, se convierte en parte de su misión y en algo que tiene que enfrentar».
Finalmente, y sobre el tratamiento que recibe la religión, señala que «en ‘Rompiendo las olas’, Lars von Trier contó una historia muy similar sobre una pequeña comunidad en la que la Iglesia está muy presente, e incluye a una persona –interpretada por Emily Watson– que se atreve a hacer algo diferente principalmente por amor, al menos según von Trier, ya que él la canonizó al final. No quiero que mi película sea vista como una versión más de nuestro problemático catolicismo polaco; en realidad prefiero pensar en ella como una película protestante. Acerca de, digamos, una pequeña comunidad en Escandinavia y este choque con una forma de pensamiento puritana, dando consuelo a las personas que simplemente no pueden encontrar su lugar en el mundo contemporáneo».