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Saski Baskonia debe mostrar ante el CSKA que lo del miércoles no fue champán descorchado

«Un partido ganado no significa mucho», advierte Neven Spahija, que en 48 horas apenas ha tenido tiempo de empezar a entrenar con sus jugadores. Se enfrentan a un CSKA de Moscú que llega décimo en la clasificación de la Euroliga, con un balance de 5-5 y una manifiesta irregularidad.

La victoria del Baskonia en enero del año pasado fue tal vez el mejor momento de Youssoupha Fall en el Baskonia. (Jaizki FONTANEDA / FOKU)

Se descorchó el champán el miércoles y ahora hay que ver si queda líquido dentro. O lo que es lo mismo, Bitci Baskonia tiene un difícil reto este viernes a las 20.30 ante el CSKA de Moscú después de que en el estreno de Neven Spahija al frente de los gasteiztarras se vapuleara al Estrella Roja.

Pensar que el técnico de Sibenik vaya a poder establecer su sello autoral al equipo en apenas 48 horas de margen es pecar de crédulo, pero lo cierto es que después de la alegría con la que se vio jugar a los pupilos de Spahija ante los «gitanos» de Belgrado, da como para intuir cierta propensión también por parte de los jugadores de reconducir el rumbo del Baskonia. «Los jugadores somos los primeros interesados», confesaba tras el duelo del miércoles un risueño Jayson Granger, portavoz de una plantilla aliviada no tanto por la destitución de Dusko Ivanovic sino porque con este drástico cambio parece que se rompieron ciertas inercias.

«Entendemos que un partido ganado no significa mucho, pero queremos repetir», ha expresado por su parte el propio Neven Spahija en la previa del encuentro del Buesa Arena. «No va a ser fácil porque el CSKA es uno de los mejores clubes de Europa. Entendemos que será un partido muy duro, aunque tampoco están en su mejor momento».

Ciertamente que no. Los pupilos de Dimitris Itoudis llegan a Gasteiz ¡décimos! en la clasificación provisional de la Euroliga, con un balance de 5-5, después de caer por un ajustado 81-73 en el Palau Blaugrana, un duelo en el que los moscovitas pegaron demasiados bandazos como para obtener un buen resultado. Esto es, endosaron un tremendo 13-33 al Barça en el tercer cuarto, pero después de encajar un parcial de 25-14 en el segundo, y volviendo a encajar otro parcial adverso, en este caso de 30-13, en el último.

A diferencia de otras campañas, el conjunto del Ejército Rojo ya no es esa máquina trituradora que impone un paso que acaba por ganar por puro aplastamiento. Entre las lesiones y la inherente irregularidad de varias de sus piezas, las muchas estrellas del conjunto ruso no brillan como en otras campañas. Shved no termina de hacer colectivo su inmenso talento, Grigonis y Milutinov han padecido problemas físicos –aunque ya en el Palau pudieron jugar–, Clyburn suele ser un seguro de vida pero en el Palau Blaugrana firmó un 1 de 9 en tiros de campo, y entre Shengelia y Voigtmann, que tan bien se conocen por Gasteiz, no terminan de hacer carburar a los campeones de 2019, ahora que regresan al escenario donde campearon.

«El CSKA puede reaccionar en cualquier momento, pero en este momento pongo mayor atención en nuestro propio equipo y por eso queremos jugar nuestro baloncesto a nuestro propio ritmo», ha incidido el preparador baskonista, sabedor de que primero deberá hacerse a los mandos de su conjunto y dejar el scouting del rival al buen hacer de David Gil y el resto de ayudantes. Con muchos partidos en poco tiempo, lo primero es lo primero, que no es sino hacer al Baskonia un equipo reconocible, y para ello da igual el adversario.

De cara a este encuentro, volverá a ser seria duda Matt Costello, el principal ausente del miércoles a causa de unas molestias en la rodilla. Unas molestias que, por otro lado, están retrasando el regreso de Sander Raieste. Saski Baskonia ha enviado una nota respecto del estado de salud del alero estonio, indicando que el canterano, operado de la rodilla en verano, «se ha sometido a una meniscectomía parcial en su rodilla izquierda y estará de baja alrededor de cuatro semanas».

En la nota se ha informado de que «la operación a la que –Raieste– se ha sometido ha estado a cargo del doctor Mikel Sánchez y ha resultado satisfactoria».

Sprint entre cojos

Como queda dicho, a causa de su irregularidad, este nuevo CSKA de Moscú llega a Zurbano tras haber caído ante el Barça. Ahora bien, este no es un tropezón aislado, ya que los de Itoudis suman cuatro derrotas en los cinco últimos encuentros.

Por el momento, los rusos suman una victoria más que el Baskonia, pero si el balance de 4-6 y la decimocuarta plaza del Baskonia es claramente insuficiente, el 5-5 ubica en la décima posición a los moscovitas tampoco hará las delicias de sus rectores, que como cada año han planificado un equipo ganador.

Aunque históricamente siempre ha sido complicado para los baskonistas superar al CSKA, cabe destacar que en los últimos 16 partidos solo uno se ha resuelto por más de diez puntos. El resto han tenido un resultado más ajustado, aunque el cuadro ruso se ha impuesto en 11 duelos.

Eso sí, el cuadro gasteiztarra venció en el último partido celebrado en el Buesa Arena el pasado mes de enero, por un espectacular 95-93. Fue un partido de parciales abultados, con el Baskonia llevándose el primero por 31-19 y el tercero por 33-22, mientras que el CSKA endosaba un 15-26 en el segundo parcial y un 16-26 en el último.

Aunque no fue el máximo anotador del partido, quizá fuera el mejor día de Youssoupha Fall en las filas del Baskonia, ya que sumó 16 puntos y 9 rebotes, al tiempo que Mike James, poco antes de romper definitivamente con Itoudis, fue el máximo artillero del cuadro ruso, aunque erró el tiro a la desesperada que intentó para decantar el partido de su lado.