Itxaso fija en 200 los apartamentos de Riberas de Loiola que Pradales situó en 400
El anteproyecto reduce a la mitad lo anunciado por el lehendakari Imanol Pradales y el alcalde Jon Insausti. También se contemplan hasta 8.000 metros cuadrados de equipamientos para usos culturales y comunitarios. Itxaso pide disculpas por la insólita crítica pública al lehendakari la víspera.
El consejero de Vivienda y Agenda Urbana del Gobierno de Lakua, Denis Itxaso, ha presentado este viernes el anteproyecto para el desarrollo de alojamientos dotacionales de uso intergeneracional (ADAS) y equipamientos en el ámbito de Riberas de Loiola, en Donostia, en el que se prevé la construcción de unos 200 pisos.
Según explica en su web Etxebide, este tipo de apartamentos son viviendas «que se ceden con un horizonte temporal de cinco años a personas y unidades convivenciales. Este carácter temporal y rotacional viene marcado por la propia normativa de los ADAS y todas y cada una de las personas que aceptan un alojamiento de este tipo son conocedoras del margen temporal de cinco años. Se destinan preferentemente a personas jóvenes, pero también a otro tipo de colectivos».
Itxaso ha explicado que este anteproyecto es «un primer acercamiento» que precede a un proceso de «participación y escucha» a los vecinos y vecinas, a partir del cual se establezcan aspectos como el número concreto y las características de los alojamientos y de los espacios destinados a equipamientos y de sus usos, en función de las necesidades del barrio.
«Siempre que llueve escampa»
En los parámetros utilizados en este primer esbozo, los equipos técnicos han planteado, como hipótesis de trabajo, la edificación de 200 alojamientos. Esta cifra reduce a la mitad los 400 pisos anunciados inicialmente por el lehendakari Imanol Pradales y el alcalde Jon Insausti. También se contemplan hasta 8.000 metros cuadrados de equipamientos para usos culturales y comunitarios.
Itxaso ha pedido «disculpas» por la polémica surgida con Pradales, al que acusó de «buscar la foto» y de «frivolizar» con la política de vivienda al anunciar este proyecto. «Después de haber pasado ayer un día complicado, quiero pedir disculpas porque al final lo último que necesita la política de vivienda son rifirrafes políticos. Yo lo que tenía que decir sobre el malestar lo dije ayer intentando un nuevo comienzo, hoy ha salido el sol, siempre que llueve escampa y bien está lo que bien acaba», ha expresado.
El consejero ha subrayado la importancia de contar con la participación de la ciudadanía y «forjar consensos en torno a los proyectos de vivienda para la ciudad. Antes de dar cifras es necesario contar con respaldo técnico, valorar si pueden requerir tramitaciones largas y complejas y contar con las personas que residen en el barrio», ha añadido.
Comenzar en 2027
«Desgraciadamente, esta ciudad conoce más de un ejemplo de proyectos de vivienda protegida que se eternizan. Debemos aprender de ello y plantearlos desde el consenso en los que primen respuestas ajustadas a las necesidades de los donostiarras, que puedan desarrollarse en un plazo razonable», ha subrayado. En este sentido, ha señalado que «si el Departamento recibe la parcela este mes lanzará el proceso de participación antes del verano y podría estar licitando el proyecto y la obra a finales del presente año, para comenzar con las obras en 2027».
Asimismo, el anteproyecto prevé la implantación simultánea de equipamientos y servicios públicos, de manera que el crecimiento residencial «no genere sobrecargas en ámbitos sensibles como la movilidad, el transporte público o los servicios de proximidad».
Itxaso ha destacado que las 83 ADAS ya proyectadas en Riberas de Loiola, promovidas por el propio Departamento de Vivienda, han servido como «proyecto de referencia, permitiendo entender cómo responde el barrio a este tipo de alojamientos e identificar con mayor precisión sus necesidades reales».