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PNV y PSE rechazan instar a Confebask a negociar un acuerdo sobre un salario mínimo

PNV y PSE han rechazado la propuesta de EH Bildu de instar a Confebask a negociar un acuerdo sobre un salario mínimo, que el Parlamento defienda que sea de 1.500 euros y negociar con Madrid esta competencia para la CAV. Han aprobado la conveniencia de una negociación colectiva.

Las representantes de ELA y LAB, en el Parlamento. (Raúl BOGAJO | FOKU)

Mientras todos los sindicatos llaman a la patronal a sentarse a negociar y Confebask lo ha rechazado por tres veces, el Parlamento de Gasteiz, con la mayoría de PNV y PSE, ha vuelto a ponerse de perfil con una posición supuestamente neutral. La enmienda de ambos partidos, aprobada, «ratifica la conveniencia de abordar mediante la negociación colectiva un salario mínimo de negociación colectiva que se corresponda con la realidad socio-económica del País Vasco».

La necesidad de defender un salario mínimo en la CAV de 1.500 euros e instar a Confebask a sentarse en la mesa de negociación y demandar que la Administración autonómica asuma la competencia de fijar un SMI propio ha sido propuesta por EH Bildu en la Cámara autonómica. Arkaitz Rodríguez ha saludado desde la tribuna de oradores la presencia de representantes de ELA, LAB, Steilas, CCOO, UGT e Hiru.

Tras recordar que la patronal se ha negado a sentarse a negociar y que PNV y PSE, junto a PP y Vox, rechazaron la Iniciativa Legislativa Popular sobre ese salario mínimo presentada por la mayoría sindical vasca y refrendada por 138.495 firmas, Arkaitz Rodríguez ha destacado que hay una mayoría social y política que defiende que los sueldos en la CAV se ajusten a la mayor carestía de la vida en esta comunidad.

EH Bildu ve que la aparente neutralidad beneficia a Confebask

La cuestión, en opinión de EH Bildu, es cómo hacerlo y por ello ha defendido exigir a Confebask que se siente a negociar, porque asumir un planteamiento aparentemente neutral, como si todas las partes tuvieran la misma responsabilidad, es tomar parte por la patronal.

Rodríguez ha demandado que el Gobierno de Lakua dé ejemplo y se comprometa a «establecer un salario mínimo de 1.500 euros en los programas y medidas subvencionados con el fin de promover la contratación, optando firmemente por promover el empleo de calidad y por no financiar con dinero público la precariedad».

EH Bildu también ha defendido que se pida a Lakua que negocie con Madrid «las competencias para establecer legalmente un salario mínimo interprofesional adecuado a la realidad de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa, con el fin de responder debidamente a nuestra realidad socioeconómica, modelo productivo, nivel de cualificación y diversificación de las personas trabajadoras y brecha salarial entre mujeres y hombres».

El parlamentario soberanista ha tenido un recuerdo para la lucha de los obreros de Gasteiz en 1976 y la matanza policial del 3 de marzo, cuyo 50 aniversario se ha conmemorado esta misma semana.

Sumar, PSE y PNV

El parlamentario de Sumar, Jon Hernández, y el del PSE Ekain Rico ha compartido que es la patronal quien se está negando no ya a llegar a un pacto, sino simplemente sentarse a negociar. Pero ambos no comparten pedir la competencia y defienden un SMI común del Estado, que luego se complemente con un acuerdo interprofesional de salario mínimo de convenio.

Arkaitz Rodríguez ha reprochado a Rico que acuse a Confebask, pero en su enmienda conjunta con el PNV se dirija a todas las partes. Y a PSE y Sumar les ha recordado que la solidaridad entre la clase obrera no es igualar a todos por abajo.

Por su parte, Jon Hernández, en su enmienda, ha incluido la mención a las subidas del SMI que ha promovido el Ministerio de Yolanda Díaz.

Markel Aranburu, del PNV, ha afirmado que la intención de EH Bildu al proponer este debate es un acto de apoyo a la huelga convocada para el 17 de marzo en defensa del SMI propio y llevar al Pleno esas reivindicaciones. El parlamentario jeltzale ha atribuido a su partido que exista la posibilidad de una negociación colectiva propia en la CAV. Pero falta el acuerdo entre las partes y Aranburu defiende pedir a todos que se sientan, sin hacer un llamamiento especial a Confebask, porque para el PNV  «las empresas no son campos de batalla. Son comunidades de personas trabajadoras que cooperan para crear riqueza, generar empleo y contribuir al bienestar colectivo».

Y los jeltzales niegan tomar partido por la patronal y aseguran que si llaman a las partes a negociar lo hacen también a Confebask, pero no aceptan «la política de trincheras» y replican a EH Bildu por qué este grupo no insta a ELA y LAB a que se sienten en las mesas en las que no están.

Críticas de ELA y LAB

Rechazadas las propuesta de EH Bildu y la enmienda de Sumar, se ha aprobado con sus votos y la abstención destacable del PP el texto presentado por PNV y PSE. A la salida del pleno, el responsable de negociación colectiva de ELA, Pello Igeregi, y la responsable de acción sindical de LAB, Oihana Lopetegi, han criticado el acuerdo parlamentario.

Pello Igeregi ha asegurado que «el Parlamento Vasco ha perdido una gran oportunidad de superar el veto que está estableciendo con Confebask a negociar un salario mínimo interprofesional». El responsable de ELA ha calificado de «impresentable» que el PNV acepte el veto del PSE y no defienda la competencia propia, lo que sí va a hacer en Nafarroa la semana que viene de la mano de Geroa Bai. Ha afirmado que «el PSE está más obsesionado con la unidad de España que con poder mejorar las condiciones los trabajadores y las trabajadoras, porque el salario mínimo español solo es solidario aquí con Confebask, que tiene capacidad de ganar mucho más dinero con un salario mínimo tan bajo».

Oihana Lopetegi ha recordado y defendido los términos de la propuesta realizada por EH Bildu, mientras ha criticado que PNV y PSE no hayan querido interpelar a Confebask, hablando genéricamente de la negociación colectiva y olvidando que la patronal se niega siquiera a sentarse, y que también hayan obviado el debate de las competencias. La representante de LAB ha hecho un llamamiento a secundar la huelga del 17 de marzo, porque frente al inmovilismo de algunos partidos y del Gobierno de Lakua, «creemos que una huelga masiva puede mover las posiciones y vamos a estar más cerca de poder conseguir un salario mínimo propio».