Las sirenas de misiles no cesan los ataques de colonos
Mientras los misiles iraníes golpean Israel, la aldea de Qaryut, en la Cisjordania ocupada, entierra a dos hermanos muertos a manos de colonos. Mientras el mundo mira la guerra regional, la limpieza étnica sigue silenciosa en los territorios ocupados palestinos.
You have run out of clicks
Las sirenas se escuchan a lo lejos y las alarmas de algunos móviles suenan anunciando una nueva ola de misiles iraníes que van a golpear alguna de las zonas ocupadas palestinas en el Estado de Israel.
Escasos minutos después, las explosiones se oyen por todo el pueblo de Qaryut, a 30 kilómetros al sur de Nablus, pero la gente no parece inmutarse y sigue su marcha hacia el campo de fútbol del pueblo.
Se reúnen para enterrar a dos «mártires»: dos hermanos, Muhammad Taha Abdul Majeed Munar y su hermano Fahim, de 47 y 52 años. Abuelos, padres, tíos, hijos y hermanos de otra familia palestina que es víctima de un grupo de colonos israelíes que el pasado día 2 entraron a destruir y matar, disparando rifles de asalto contra las casas y las personas, e hiriendo a otros tres palestinos, entre ellos un niño de 15 años que fue herido en el hombro de un balazo.
Un ataque más en la Cisjordania ocupada, donde la cifra de fallecidos por las fuerzas de ocupación israelíes y colonos armados desde octubre de 2023 supera ya los 1.090.
A la cancha de fútbol comienza a llegar lo que parece ser el pueblo entero y personas de las aldeas cercanas para el funeral de los dos hermanos.
El silencio, que antes rompían los sonidos de la guerra, se quiebra ahora con los rezos del imán y las palabras que dirige a las personas que van llegando. Desde las terrazas de las casas cercanas también salen a ver y a acompañar el funeral.
Después de unas palabras del imán, los cuerpos fueron cargados por los familiares y vecinos por las pequeñas calles del pueblo hasta llegar al cementerio.
En los ecos de la aldea se empieza a escuchar música electrónica proveniente de una de las colonias ilegales construidas dentro de la Cisjordania ocupada. De uno de esas colonias provenían los responsables de la muerte de los hermanos.
Ataques organizados
Nada nuevo bajo el sol. Los ataques de colonos israelíes son un eslabón más en la cadena de violencia colonial de la ocupación israelí en tierras palestinas. Los acuerdos de Oslo, que se suponían iban a dar las bases para la creación del Estado palestino, lograron dividir Cisjordania en áreas A, B y C.
Sobre el papel, los palestinos tendrían control sobre algunas de estas áreas, pero a día de hoy están bajo control israelí mediante el Ejército y grupos de colonos armados.
Según la OCHA (Oficina de la ONU para Asuntos Humanitarios), desde finales de 2023 se han contabilizado, principalmente en áreas rurales. Cerca de 3.700 ataques e incidentes –golpizas, ejecuciones extrajudiciales, destrucción, quema y robo de propiedades o matanzas de ganado–.
Los ataques son perpetrados por grupos de colonos armados con fusiles de asalto u otro tipo de armas de fuego, bates, algunas veces con los rostros cubiertos y en compañía de unidades del Ejército o de la Policía israelí.
Estos ataques han causado, según la agencia de la ONU, el desplazamiento de más de 4.700 personas, la mayoría en el valle del Jordán, que se suman a las cerca de 35.000 personas forzadas a desplazarse de los campos de refugiados de Jenin y Tulkarem.
Ataques en Irán, ataques en Qaryut
Los misiles se alejan de la Cisjordania ocupada, pero los palestinos siguen siendo atacados y forzados a desplazarse de sus tierras, mientras el sistema de apartheid que segrega las carreteras y restringe el movimiento de los palestinos en su propia tierra se acrecienta.
Cuando los colonos entraron disparando a las casas y a la gente de Qaryut, una bala en la cabeza mató a uno de los hermanos Munar. El otro recibió un disparo en la pelvis destruyéndole la arteria. La ambulancia que trataba de llevarlo a Nablus fue bloqueada y con las vías y los puestos de control israelí cortando el paso, no llegó a tiempo al hospital y murió después de llegar.
Ejército y colonos armados cierran y abren vías y rejas de hierro que han instalado alrededor de toda la Cisjordania ocupada, según la agencia de noticias palestina WAFA hay cerca de 900 de estas rejas.
En Qaryut, de aproximadamente 2.500 personas, mataron a dos hermanos, dos vecinos más, queridos por el pueblo, así lo demostraba la larga fila para saludar a los familiares.
Muhhamad y Fahim no son un número más para sus vecinos y familiares, pero las muertes de palestinos y la limpieza étnica aumentan día a día en Cisjordania.