El suizo Mauro Schmid le gana el mano a mano a Harold Tejada en Belfort
El corredor del Jayco ha sido más rápido al sprint que su compañero de fuga. A 3 segundos ha llegado un grupito liderado por Pidcock y en otro más atrás ha cruzado la meta Ion Izagirre. Entre los favoritos no hay cambios.
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A día de hoy extraña recordarlo, pero en los inicios del Tour no se ascendía ningún puerto de montaña. Cuando todavía era una carrera con poca historia y los escándalos por trampas ponían su futuro en riesgo, el fundador de la carrera Henri Desgrange buscó una huida hacia adelante incluyendo en el recorrido la ascensión al Ballon d’Alsace. No solo era el primer gran puerto en ascenderse, también era una declaración política, llevando la carrera por un territorio que había sido anexionado por Alemania en 1871.
121 años después de aquel paso, el Tour ascendía una vez más el puerto que estrenó una indivisible relación entre la carrera francesa y la montaña. La organización había previsto una etapa con una largo trayecto en ligera ascensión hasta llegar al Col de Croix, de 3ª categoría, antes de afrontar el Ballon d’Alsace, de 1ª.
A falta de una, se daban dos grandes escapadas, con 34 y 23 corredores, peleando por sacar provecho de una etapa abierta a este tipo de aventuras. Ion Izagirre y Alex Aranburu (Cofidis) entraban en el corte bueno junto a ciclistas como Pidcock, Hirschi, Healy, Mohoric o Alaphilippe. Por detrás, rodaban otros grandes escaladores, como McNulty o Ben O’Connor.
Los dos grupos se juntaban a 91 kilómetros de meta y mientras, por detrás, el UAE parecía mirar para otro lado. Era el equipo Bahrain quien asumía el peso en el pelotón cuando la diferencia de los escapados había sobrepasado los siete minutos. Por delante, los ciclistas del Q36.5 de Xabier Mikel Azparren protegían los intereses de Pidcock y hacían crecer la diferencia.
La pelea entre los escapados ha empezado en el Ballon d’Alsace, con Pidcock buscando sus opciones a 7 km de la cima. Aranburu perdía la rueda de la escapada poco más adelante y Ion Izagirre aguantaba un poco más, mientras los intentos por saltar del grupo de escapados aceleraban el ritmo y cada vez eran menos los ciclistas que aguantaban en la cabeza de carrera.
Diez ciclistas llegaban en cabeza a la cima del Ballon d’Alsace, con Pidcock y McNulty como los nombres más importantes. Ion Izagirre pasaba en un segundo grupo a medio minuto de distancia, pero acompañado de Michael Matthews. Y ya saben, nadie quiere que entre en el grupo de cabeza un esprinter de su nivel. El pelotón pasaba a más de ocho minutos de diferencia.
Schmid y Tejada prueban suerte
En el grupo de escapados, Harold Tejada y Mauro Schmid probaban suerte a 16 kms de meta. Por detrás, nadie parecía querer asumir la responsabilidad de la persecución y ambos corredores terminaban jugándose la etapa al sprint. El ciclistas del Jayco-Alula Mauro Schmid superaba a Tejada en la línea de meta, con el resto del grupo a punto de alcanzarles. Ion Izagirre llegaba en un tercer grupo, lejos de la pelea por la etapa.
En el pelotón, el equipo de Pogacar ha renunciado pronto a perseguir al grupo de cabeza. Al final, solo el Red Bull-Bora ha querido trabajar, buscando defender la tercera plaza en la general de Remco Evenepoel. El pelotón ha terminado entrando a 7:33, para alegría de Tom Pidcock, que sube a la cuarta posición, por detrás de Evenepoel, Vingegaard y Pogacar, y rentabiliza el esfuerzo realizado por llevar la escapada a buen puerto.