El Bayern deja en evidencia todas las carencias del Barcelona con una sonrojante goleada

Los alemanes han eliminado a los catalanes con un resultado de 2-8, la mayor goleada encajada en Europa por los culés. Tras el 1-1 en un inicio frenético, el Barça se vino abajo ante la cascada de goles del rival.

NAIZ|14/08/2020
Bayern
Los jugadores del Bayern celebran un gol ante la impotencia culé (UCL)

El Barcelona se aferraba a la Champions como la competición que le pudiera servir para salvar una gris temporada. Y justo ha sucedido lo contrario, el el sonrojante 2-8 encajado ante el BAyern en cuartos de final acrecenta todavía más la necesidad de una renovación integral en el equipo.

El comienzo ya ha sido todo un aviso: para el tercer minuto Thomas Muller ha adelantado a los bávaros culminando una preciosa jugada colectiva. Pero el Barça ha sido capaz de empatar rápidamente con un autogol de los alemanes tras un centro de Jordi Alba.

Han sido los mejores minutos de los catalanes, con dos claras ocasiones para adelantarse en el marcador: un paradón de Neuer a Luis García y un balón al poste de Messi. Nadie sabe lo que hubiera sucedido de haberse adelantado el Barça, lo que sí sabemos es lo que ha pasado tras no hacerlo.

Y no ha sido otra cosa que un baño del Bayern en forma de goles, uno tras otro, para dejar sentenciada la eliminatoria para el descanso. Perisic, Gnabry y otra vez Muller han sido los verdugos de un Barça totalmente hundido que no reaccionaba de ninguna manera.

En la segunda parte, Luis Suárez ha comenzado recortando distancias, pero luego ha habido más de lo mismo, con detalles que hacen más daño si cabe a los aficionados blaugranas. Y es que si Kimmich ha marcado el quinto para el Bayern, el colmo ha sido que después ha saltado al campo Coutinho, el carísimo jugador cedido por el Barça que no ha tenido piedad con su equipo de origen.

Primero ha dado una asistencia a Lewandowski para que el polaco marcara el sexto, y luego ha sido él mismo el que ha marcado el séptimo y el octavo, dos goles que han rematado a un Barça que pide una renovación a gritos. Parecía imposible, pero los fantasmas de Roma y Liverpool se han quedado cortos esta vez.