Patxi Irurzun
Periodista, especializado en información cultural / Kazetaria, kulturan espezializatua
Entrevue
Gwilym Bowen Rhys
Músico

«Hay que celebrar la diferencia»

El músico galés Gwilym Bowes Rhys visita Euskal Herria de manera habitual, casi una vez al año. La última, apenas hace unos días, ofreciendo varios conciertos con un repertorio compuesto principalmente por temas tradicionales galeses, que él mismo recupera.

El músico galés Gwilym Bowes Rhys, en su visita a Euskal Herria.
El músico galés Gwilym Bowes Rhys, en su visita a Euskal Herria. (Iñigo URIZ | FOKU)

Gwilym Bowes Rhys visitó por primera vez Euskal Herria hace diez años, cuando los componentes de Oreka TX le invitaron a participar en el proyecto Tosta Banda, un grupo compuesto por diferentes músicos de lenguas minorizadas. «Supongo que googlearon ‘músico de folk galés’ y aparecí yo», se resta importancia. Gwilym, sin embargo, es un referente de la cultura y la lengua galesas, que reivindica allá donde va con un repertorio compuesto principalmente por canciones tradicionales rehabilitadas por él mismo, tras una minuciosa labor documental.

Desde aquella primera vez, Gwilym ha regresado a Euskal Herria, de la que confiesa sentirse enamorado, en varias ocasiones (la última hace apenas unos días, en la que ha ofrecido actuaciones en Iruñea, Larraintzar, Irurtzun, Aizarotz, Maule y Ziburu, de la mano de su amigo Mikel Lasarte, miembro de Ortzadar Dantza Taldea). «Hay muchas similitudes entre nuestra lengua y nuestra cultura y las vuestras», señala. «Gales es un país, una nación dentro de un estado más grande, pero es completamente diferente de Inglaterra. Somos tres millones de personas, de las cuales más o menos el 20% habla galés, y hemos tenido una historia de opresión cultural y lingüística similar».

Él pertenece a ese 20%. Creció hablando galés en casa, en la calle, en la escuela...  «¿Por qué iba entonces a cantar en inglés?», responde cuando le preguntamos si utilizar exclusivamente el galés en sus canciones es una decisión política. «Canto en galés para apoyar mi cultura y para luchar contra la hegemonía lingüística, pero también para celebrar las diferencias. Que en las islas británicas o que en el planeta cada rincón tenga su propia lengua y cultura me parece algo para celebrar».

«Yo decidí seguir»

Gwillym se inició en la música desde muy pequeño, de una manera natural. «De pequeños, en la escuela, tenemos los eisteddfod, una especie de actividad o competición de talentos, en las que se fomenta la música, el baile, la poesía en galés. Así que en realidad uno no decide iniciarse en la música, sino si seguir en ella o no. Y yo decidí seguir».

Tras unos primeros pasos en un grupo de rock, el cantante de Bethel, un pequeño pueblo al norte de Gales, arrancó su carrera como solista. Hasta el momento ha publicado cinco discos, en los últimos de los cuales ha centrado su interés en la música tradicional, en la que parece haber encontrado un hueco –o, tratándose de Gales, una mina–: «Me he convertido en un friki de las canciones tradicionales. En los archivos, como el de la Biblioteca Nacional de Aberystwyth, o en libros antiguos, hay un sinfín de canciones de nuestros antepasados, muy ricas líricamente. El problema es que hay muy pocas personas que las estamos cantando. Existe, por ejemplo, recopilada una gran cantidad de canciones narrativas, que se imprimían y se vendían por las calles, con la letra, pero también con algunas indicaciones sobre qué tonos musicales usar, así que uno solo tiene que buscar, encontrar la melodía que cuadre...», nos cuenta.

Gwilym ha hallado entre todo ese material auténticas joyas, como ‘Coed Glyn Cynon’, conservada en un manuscrito de quinientos años –y en cuya parte superior se encuentra una anotación posterior en la que alguien ha escrito algo así como ‘¡No está mal!’–, un tema que incluyó en su disco ‘Aden’ y cuya historia es de una sorprendente actualidad: «Habla de un bosque en el sur de Gales que comenzó a ser talado, ante lo cual un poeta se rebela indignado, expresando su rabia y la de los animales salvajes».

Una canción euskal-galesa

El repertorio de Gwilym incluye también temas propios, en los que aborda diferentes temáticas, el amor, la amistad, pero también acontecimientos históricos o luchas obreras, como la emocionante ‘Ben Rhys’, que cuenta la historia de su tatarabuelo, muerto en la explosión de un pozo minero y a cuya familia los patronos pagaron solo la mitad del salario del día del accidente porque este tuvo lugar a mediodía.

Y como curiosidad –y como muestra de su afinidad con el euskera y la cultura vasca– y aunque no está grabada, en los conciertos que ha ofrecido durante las últimas semanas le hemos podido escuchar cantar una canción popular vasca, ‘Santulari zetan doa Portugaletera’, que recogió en su disco ‘Kostaldeko soinuak’ Juan Mari Beltrán (músico a quien Gwilym conoció en una de sus visitas a Euskal Herria y por quien muestra admiración, así como por su labor al frente de Soinuenea, el museo de música popular de Oiartzun); canción a la cual Gwilym ha incorporado unas estrofas en galés, con la ayuda en la traducción de su amiga, la zarauztarra Begotxu Olaizola.

«Puede que sea la única canción bilingüe euskara-galés», aventura.