Periodista / Kazetaria
Entrevue
Borja Muro
Guitarrista de Vilvao

«Sabemos que no encajamos en vertientes mayoritarias»

El trío bilbotarra inaugura su trayectoria con un disco homónimo que contiene un sugerente e intenso compendio de sus identificativas virtudes, donde su sonido exclusivamente instrumental se canaliza por medio de una suculenta mezcla entre metal, rock progresivo o jazz.

Miembros de Vilvao.
Miembros de Vilvao. (Valentina ESCOBAR)

Debutantes, aunque poseedores de un currículum previo que les sitúa en formaciones como  Driven, 5000rpm, Scum To The Leader, Dale Manuel y Maradona o El Paso Killers, Borja Muro (guitarra), Álvaro Muro (batería) y Damian Portka (bajo) firman un primer trabajo homónimo (editado por la alianza de los sellos independientes Muerte Matar Records y Quebranta Records) que les señala como un proyecto especialmente atractivo y original. Si su determinación por conceder absoluto protagonismo al lenguaje instrumental, prescindiendo de cualquier aportación vocal, ya sería un rasgo más que significativo, vehiculizarlo a través de un océano de influencias que circulan entre King Crimson, Van der Graaf Generator, Pantera o Sepultura, llegando a absorber también la tensión emanada por el post rock de Russian Circles, les hace habitantes de un espacio creativo especialmente poco poblado. Ingredientes a los que añadir texturas relacionadas con el jazz o la música clásica les otorga la celebrada osadía necesaria para admitir que Vilvao igualmente se pueda escribir con ‘uve’.

Teniendo en cuenta lo original que resulta su propuesta, y que proceden de diversas bandas, ¿tuvieron claro desde el primer momento que esta iba a ser la idea sonora entorno a la que moverse?

Gracias por lo de original. Yo diría que cuando empezamos sí que partimos de un concepto musical bastante concreto, pero la verdadera identidad ha ido apareciendo y definiéndose según hemos ido trabajando poco a poco los temas.

Aunque los potentes riffs y el metal parecen la estructura vertebradora de su sonido, hay espacio también para el rock progresivo, el jazz o la música clásica, ¿qué aportan en su identidad esos diversos géneros?

Sí, es verdad que la mayoría de los temas tienen esa sonoridad agresiva del metal, pero también es cierto que hay algunas nuevas canciones, que no se encuentran en este primer disco, que tiran más hacia un tipo de formato más limpio y calmado. Algunas de las propiedades que nos gusta tomar, por ejemplo, del jazz es la improvisación, a nuestra manera, por supuesto, ya que ninguno somos músicos de ese género, y también su influencia en la armonía y en ciertas características formales. Respecto a la música clásica, nuestro contacto viene sobre todo porque uno de nosotros estudió la carrera de composición, y a partir de ahí hemos descubierto que existen muchos lenguajes y obras chulísimas a lo largo del siglo XX que nos sirven de inspiración.

«Intentamos trabajar y experimentar las distintas posibilidades que ofrece la música instrumental a nivel de armonía, timbres, texturas, ritmo, etc.»

Otro de sus signos identificativos es que son un proyecto íntegramente instrumental, ¿se trataba de buscar el poder original de la música a la hora de transmitir emociones?

En la música cantada, generalmente, la voz es quien se encarga de transmitir el mensaje contenido en la canción, mientras que los demás elementos sirven para que este se logre comunicar de la manera más idónea posible. Pero nosotros no componemos pensando en que las canciones transmitan un sentimiento u otro. Podemos citar, para ir un poco de eruditos, a Pierre Boulez, compositor francés, quien dijo: ‘La música no expresa sentimientos, expresa música’.

Entiendo entonces que no ha sido deliberado transmitir esa sensación de incertidumbre casi apocalíptica que he presentido en el disco...

No lo hacemos con esa intención, pero entendemos perfectamente que se pueda interpretar de esa manera. Es verdad también que por convenciones normalmente se suelen atribuir a ciertas sonoridades un tipo de sentimiento determinado, pero eso es algo que en nuestro caso no tenemos demasiado en cuenta, quizás únicamente a modo descriptivo. 

¿El hecho de no contar con esa parte cantada, significa tener que componer de una manera distinta, buscando fortalecer otros aspectos?

Exactamente es así. No se podría construir un tema con voz para luego eliminarla y dejarlo tal cual, el resultado quedaría vacío, no funcionaría. Es por eso que intentamos trabajar y experimentar las distintas posibilidades que ofrece la música instrumental, tanto a nivel de armonía, timbres, texturas, ritmo, etc.

A pesar del carácter propio de cada canción, el disco cuenta con una apertura y un cierre, ¿significa que hay una intención de poder ser escuchado también como una unidad?

La ‘Intro’ y ‘Outro’, como comentas, tienen esa función de abrir y cerrar para el resto de los temas, de hecho inicialmente se iba a tratar de una misma pieza, pero finalmente decidimos variarlo y convertirlas en dos, precisamente con esa intención de que al escuchar el disco se tuviera una sensación circular. 

«No componemos pensando en que las canciones transmitan un sentimiento u otro. Pierre Boulez, compositor francés, dijo: ‘La música no expresa sentimientos, expresa música’»

Las canciones son casi en sí mismas una propia sinfonía donde asistimos a cambios de ritmos e intensidades, ¿su composición original tenía ya esa forma o se han construido a partir de juntar ideas diversas?

Trabajamos de ambas maneras, por un lado podemos partir de un esquema formal construido ad hoc o igualmente desde una idea principal sobre la que ir elaborando el resto del tema; incluso en determinadas ocasiones se ha tratado de una mezcla de ambas formas. Pero diríamos que generalmente es más fácil componer con una duración o secciones acotadas de antemano que lo contrario.

Su estilo creo que es especialmente idóneo para ir acompañado de soportes visuales, ¿es algo que han valorado en alguna ocasión?

Es cierto que la música instrumental acepta muy bien la inclusión de elementos como proyecciones o visuales en directo, y nosotros es algo que tenemos en cuenta. En alguno de los bolos, de hecho, ya hemos usado ese tipo de elementos  y seguro que lo volveremos a hacer, creemos que ayuda a nuestro sonido. 

Supongo que asumen que su propuesta no es mayoritaria y que su originalidad le hace estar en una especie de tierra de nadie, pero, ¿cómo se afronta esa situación?

Sabemos que somos un poco especiales y que no encajamos en vertientes mayoritarias. Pero para nosotros, el simple hecho de poder seguir componiendo, tocando juntos y en definitiva mantener vivo el proyecto, ya es un triunfo. Eso nos da la energía para seguir adelante.