
Los heridos en el muro popular de Gasteiz, construido el pasado 17 de mayo para defender a Aiala Zalbibar, Igarki Robles e Ibon Esteban, han presentado 42 denuncias contra agentes de la Ertzaintza y contra el Departamento de Seguridad de la CAV.
En declaraciones a los medios, la abogada Andere Arriolabengoa ha denunciado que la policía autonómica no respetó el principio de proporcionalidad a la hora de disolver el muro. «Fue una violencia indebida e injustificada ante la actitud pasiva de los congregados», ha destacado.
En cuanto a las denuncias, ha explicado que en las mismas se detallan los golpes propinados por los agentes, así como los insultos y las amenazas machistas. «Uno de los principios rectores de la Ertzaintza debe ser conseguir sus fines utilizando la vía menos gravosa. Al que no se cumplió en este caso».
En la misma línea, Zuriñe Albarado, una de las enfermeras que atendió a los heridos, ha criticado la actitud de la Ertzaintza, que echó de la plaza de la Virgen Blanca a los sanitarios. Unos profesionales que atendieron a más de 70 personas en una lonja de Alde Zaharra.
«La mayoría sufrieron traumatismos por golpes directos, esguinces de muñeca y crisis de ansiedad por la situación tan violenta que estaban vivienda», ha relatado tras señalar que la policía autonómica impío el acceso a la plaza de una ambulancia.
Desde Eleak, Ibai Iriarte ha subrayado que la actuación de la Ertzaintza en Gasteiz «fue con diferencia la más violenta de todos los muros populares que han hecho hasta ahora». Y ha instado a Lakua a mostrar las imágenes que tenga para ver dónde y cómo se lesionaron los 17 agentes heridos.

La Audiencia Nacional ordena el ingreso en prisión de Arantza Zulueta y Jon Enparantza

La adicción a la pregabalina no para de crecer en los márgenes

Expectación tras hallarse un planeta similar en tamaño y órbita a la Tierra

Dos años de prisión para el jefe de operaciones de la Ertzaintza en Durango por corrupción

