GARA
BARCELONA

La posición real de Bruselas, en el ojo del huracán en vísperas del 27S

La posición de la UE ante una eventual declaración de independencia se ha convertido en clave principal de la campaña catalana, casi de principio a fin. Y Bruselas se ha metido en un buen lío, que tres eurodiputados catalanes le exigen aclarar antes del domingo. Parece claro que alguien manipuló la versión en castellano para ayudar a Madrid.

Los eurodiputados Ramon Tremosa (CDC), Josep Maria Terricabras y Ernest Maragall (ERC) se han dirigido por carta al presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, para instarle a que explique antes del domingo si su posición oficial sobre la cuestión catalana fue tergiversada en su versión en castellano para ayudar a los intereses españoles. El episodio muestra por un lado la importancia que ha tomado este aspecto concreto en la campaña, y por otro, la alta probabilidad que se otorga a ese escenario; es decir, a una victoria electoral del independentismo.

Aunque el asunto se intenta presentar como un error de traducción, no cabe esta posibilidad. Lo que ocurrió realmente fue que en la versión inglesa –y original– Juncker se limitó a indicar que la Comisión no se manifiesta sobre qué ocurriría en caso de victoria independentista al considerarlo un asunto interno, mientras que en la castellana se añadió un párrafo en el que se rechazaba expresamente que un «parlamento autonómico» pueda alterar la integridad territorial de un Estado, el español en este caso. Ha llamado mucho la atención la terminología, ya que «autonómico» no es la palabra que usa Bruselas para estas realidades, sino «regional». Con ello queda bastante claro que la mano que modificó el texto era española.

El cabeza de lista de Junts pel Sí, Raül Romeva, observa este caso como un nuevo intento de «instrumentalizar las instituciones europeas» a favor de Madrid. En la carta, los eurodiputados hacen ver a Juncker que este es «un escándalo político».

En paralelo se conoció que la Comisión de Asuntos Constitucionales del Parlamento Europeo ha autorizado una misión de eurodiputados a Catalunya para testar la situación, aunque no será este año. «Si envían misiones es porque ven problemas y quieren analizarlos de primera mano», dijo Terricabras. Recordó que lo habitual es que estas iniciativas se destinen a lugares como México y Palestina. Y Romeva añadió que los eurodiputados podrán constatar en Catalunya que «se está haciendo todo con un rigor democrático escrupuloso».

Para Maragall, este proceso soberanista catalán «es de las mejores cosas que le están pasando a Europa»

De Venezuela a Argelia

Mientras tanto, los representantes unionistas en campaña siguen teniendo que realizar rectificaciones y matizaciones a sus propias declaraciones intentando sembrar miedos. Por ejemplo, ayer el candidato del PSC, Miquel Iceta, alegó que «no es fácil encontrar ejemplos» después de que Felipe González equipara el Govern con el Gobierno venezolano, algo que no parece compartir Iceta.

También ha sido muy comentada la afirmación del ministro español de Exteriores, José Manuel García-Margallo, de que los catalanes perderán la nacionalidad española, y por ende la europea, igual que los argelinos dejaron de ser franceses y europeos al independizarse. Intentaba sacar así la pata de Mariano Rajoy, que se hizo un lío en una radio, pero la metió aún más.