Iñaki IRIONDO
gasteiz

Quiroga habla hoy, avisada de que la sigla del PP está por encima de las personas

Arantza Quiroga ha convocado para hoy a los medios de comunicación, avisada por su propios compañeros de la dirección del PP de la CAV que las siglas del partido están por encima de las personas y de que hay banquillo para sustituirle. Desde Madrid, apoyo en las declaraciones públicas y huida tras la reunión de la tarde de su Ejecutiva.

La todavía presidenta del PP de la CAV, Arantza Quiroga, romperá hoy el mutismo y el aislamiento en el que ha permanecido desde hace prácticamente una semana y lo hará con declaraciones de apoyo formal por parte de su partido, pero también con la advertencia seria de que las siglas están por encima de las personas. Quiroga ha recibido estos días comprensión en lo humano y personal, pero durísismas críticas en lo político.

La dirección del PP español mantuvo ayer por la tarde una reunión en su sede central, presidida por la secretaria general, María Dolores de Cospedal. A la entrada, Iñaki Oyarzabal declaró a algunos medios que en unas horas todo estaría resuelto, pero a la salida se impusieron la huida y el silencio. Quiroga también alegó estar en Madrid, pero no dónde exactamente, para no reunirse con sus compañeros.

A primera hora del día, Cospedal negó que hubiera crisis alguna en el partido y señaló que Arantza Quiroga seguiría siendo la presidenta. Sus compañeros vascos no lo tenían tan claro. La secretaria general del PP se permitió incluso hablar de que Quiroga se había tomado «cuatro días de descanso» y espetó a los periodistas si ellos no lo hacían. Lo que ocurre es que la presidenta del PP de la CAV no tenía vacaciones ni puente en estos días, sino un pleno del Parlamento el jueves, al que no acudió, y varios actos en la agenda de los siguientes días que decidió anular. Su jefe de prensa también se quedó fuera de cobertura durante estos días.

Llanos: «Sigue funcionando»

Para el mediodía de ayer la secretaria general del PP de la CAV, Nerea Llanos, convocó al Comité de Dirección a una reunión cuyo único fin era poder decir que «el PP sigue funcionando» y que «está por encima de las personas y está por encima de las circunstancias».

Que la cita iba a ser intranscendente quedó demostrado cuando se supo que la presidenta, Arantza Quiroga, no acudía a ella y que antes de entrar ya se anunciaba una rueda de prensa para hora y cuarto después.

Nerea Llanos tuvo el arrojo de presentarse ante los medios, para decir que había tomado la decisión de convocar la reunión que convoca todas las semanas, en la que la dirección fija la agenda semanal. Dijo que no eran ajenos «a la situación que vivimos» y anunció la celebración de un acto de homenaje a los concejales del PP el próximo día 19. A su entender, esto servía para demostrar que el partido sigue funcionando.

Evidentemente, en cuanto terminó su breve y nerviosa intervención llegaron la cascada de preguntas sobre Arantza Quiroga: su presente –¿dónde está?– y su futuro –¿qué va a hacer?–. A lo primero respondió que en Madrid, aunque sin conocer su agenda. Para lo segundo no hubo tampoco ninguna respuesta más clarificadora. El Comité de Dirección del PP de la CAV aseguraba a las 13.30 no saber si su presidenta iba a seguir o no ejerciendo su cargo.

De la incertidumbre en la que se movía el partido da cuenta el hecho de que, mientras a primera hora de la mañana y desde Bruselas la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, aseguraba que el futuro de Arantza Quiroga dentro del partido era «ser la presidenta» de la formación en el CAV, la dirección del partido en este territorio se mostraba incapaz de decir lo mismo. Nerea Llanos repitió que no conocía cuál era la decisión que iba a adoptar Quiroga. Añadió que si optaba por dimitir, su determinación sería «respetada» por el partido, y que si seguía adelante, contaría «el respaldo de todo el PP». Pero ni un paso más allá.

«Es la presidenta del PP vasco. No sé si habrá otras circunstancias o una decisión que ella tome, pero en este momento es la presidenta», declaraba.

A Llanos se le preguntó si habían previsto qué hacer en el caso de que Quiroga dimitiera y respondió que «los puentes se cruzan cuando uno llega a ellos». En cuanto al posible relevo, dejó claro que en el partido «sobran activos».

Según la secretaria general, nadie durante la reunión de ayer le había traslado a ella la necesidad de que Quiroga dimitiera. Llanos incidió en que todos, incluido ella misma, habían cometido errores durante estos últimos días.

«Difícil de asumir»

Arantza Quiroga se encuentra «fuera de cobertura» desde que el pasado miércoles se vio obligada a retirar la moción para la creación de una Ponencia de Libertad y Convivencia, después de ser desautorizada desde Madrid. Esta «desaparición» ha sido criticada desde dentro de su propio partido, en algún caso en duros términos.

Sin embargo, Nerea Llanos seguía insistiendo ayer en que todo se debía a la «interpretación torticera» de la iniciativa que hizo EH Bildu. Preguntada a qué se debía semejante situación si todo era culpa de EH Bildu y no de cuestiones internas del PP, la secretaria general contestó que ver cómo se había maltinterpretado su propuesta ha sido «difícil de asumir» para Quiroga.

 

EH Bildu no quiere que el paso dado «quede en el olvido»

El parlamentario de EH Bildu Julen Arzuaga reiteró ayer que se niega a que el paso que dio Arantza Quiroga «se quede en el olvido» y espera que en un futuro próximo se conforme una mesa en la que estén todos los grupos parlamentarios para hablar de paz y convivencia. En una entrevista concedida a Onda Vasca, recogida por Europa Press, Arzuaga señaló que la coalición de izquierda valoró «positivamente» que se abriera «esa oportunidad» y cree que es «una pena que, al final, se aparcara en vía muerta». Apuntó que «vimos posibilidades de poder establecer un debate principalmente entre los que hemos sido adversarios y oponentes, precisamente porque la señora Quiroga había tomado a bien algunas palabras que en los últimos tiempos estábamos poniendo encima de la mesa y actitudes que podían allanar un terreno a establecer un debate entre diferentes hacia la paz, la convivencia, la libertad o la normalización».

Julen Arzuaga, en todo caso, considera que con esa iniciativa se abrió un nuevo escenario «que se truncó por las posiciones inmovilistas e involucionistas que todavía se mantienen en Madrid» El parlamentario de EH Bildu afirmó que cuando se conozca el futuro de Arantza Quiroga en su partido será cuando haya que valorar «si lo que ha hecho marca una diferencia entre el pasado y el futuro, si marca una diferencia en las relaciones en torno a la paz y la normalización política en este país, o si no ha servido de nada».GARA

 

Los otros partidos, entre la expectación y la estupefacción

«No sé a qué ha venido esta película del PP y veremos a ver cómo termina». Las palabras del portavoz parlamentario del PNV, Joseba Egibar, pueden resumir muy bien la situación en la ayer se encontraban muchos dirigentes de partidos políticos vasco, sin entender muy bien lo que ha ocurrido en el PP de la CAV y sin saber tampoco con quién contactar como interlocución en ese partido. La secretaria general del PSE, Idoia Mendia, se compadecía de Arantza Quiroga, y le enviaba un «abrazo», dando por hecho que «estará pasando por una situación muy complicada».

En una entrevista en Radio Euskadi, Egibar hacía hincapié en que toda esta situación le ha provocado «mucha extrañeza» e indicaba que hay «algunas cosas» que todavía no comprende. «En todo caso, es una señal de inconsistencia política, de sigla. Personalmente no voy a calificar a nadie, pero, como colectivo, como Partido Popular en Euskadi, da una sensación extraña, de inconsistencia».

Por su parte, a preguntas de los periodistas, el portavoz del Gobierno vasco, Josu Erkoreka, respondía ayer que espera que Arantza Quiroga comparezca «lo antes posible» y dé explicaciones «satisfactorias y completas sobre cuál es su posición, actitud y planteamiento de futuro», porque «en este momento, sobrevuela cierta incertidumbre».

Gorka Maneiro, siempre con certezas, le espetaba al PP que «para deslegitimar el terrorismo no hay que traicionarse a uno mismo ni a la democracia».GARA