
El Ejército jordano fue blanco ayer de una incursión atribuida a yihadistas del Estado Islámico a bordo de vehículos: estamparon un coche-bomba contra un puesto fronterizo frente a un campo de desplazados sirios, dejando un saldo de media docena de víctimas mortales, la mayoría guardias fronterizos.
El ataque tuvo como objetivo una barrera militar situada frente a un campo de refugiados sirios que acoge a decenas de miles de desplazados en la remota zona de Rakban (noreste).
En el atentado, el primero de este tipo perpetrado contra el Ejército jordano desde el inicio de la guerra civil siria en 2011, participaron varios vehículos, algunos de los cuales habrían sido destruidos por el Ejército jordano, reivindicó Amman.
Jordania se había mantenido relativamente al margen y no había sufrido atentados como sus países vecinos, aunque está en el punto de mira del ISIS por su implicación en la coalición militar dirigida por EEUU.
No obstante, hace dos semanas cinco agentes de los servicios de inteligencia jordanos murieron en un ataque contra su oficina, situada en el campo de refugiados palestino de Al Baqaa, al norte de Amman, en una acción cuya autoría no asumió ningún grupo.
También se registraron enfrentamientos a principios de marzo en la ciudad de Irbid, en el norte del país, durante una operación que se saldó con la muerte de un oficial jordano y de siete supuestos yihadistas.
Tierra de nadie
El ataque tuvo lugar en tierra de nadie, en el triángulo desértico en el que se cruzan las fronteras de Jordania con Siria e Irak y donde se amontonan 60.000 desplazados sirios a los que Jordania cierra el paso desde enero. Para ello aduce el riesgo a la infiltración del ISIS.
El pasado mes de mayo, el responsable de la guardia fronteriza, el general Saber al-Mahayra, aseguró que entre las decenas de miles de refugiados bloqueados habría alrededor de 2.000 colaboradores del ISIS, e informó de la incautación de armas y municiones en el campo.
Durante los dos primeros años del conflicto, iniciado en 2011, Jordania mantuvo abiertos 45 pasos fronterizos para permitir el paso a los refugiados a lo largo de los 378 kilómetros de frontera. A día de hoy, solo mantiene abiertos apenas cinco pasos y tres de ellos están reservados para la llegada de heridos.

Expectación tras hallarse un planeta similar en tamaño y órbita a la Tierra

La adicción a la pregabalina no para de crecer en los márgenes

Intensidad, fútbol, emociones, polémica y empate en el derbi vasco de San Mamés (1-1)

Dos años de prisión para el jefe de operaciones de la Ertzaintza en Durango por corrupción
