Iñaki IRIONDO
GASTEIZ

El PNV aparca la «consulta habilitante» y pacta una mera reforma estatutaria

El pacto entre PNV y PSE contempla un modelo de reforma estatutaria normal que no se salga en nada de la legalidad vigente y, para ello, los jeltzales aparcan su propuesta de que el nuevo estatus que se aprobara en Gasteiz fuera sometido primero a una «consulta habilitante» entre la ciudadanía antes de ser remitido a las Cortes españolas.

El lehendakari en funciones, Iñigo Urkullu, el presidente del EBB, Andoni Ortuzar, y la secretaria general del PSE, Idoia Mendia, firmarán hoy en el Parlamento de Gasteiz su pacto de Gobierno que ayer fue refrendado por los máximos órganos de cada partido.

El acuerdo, titulado “Pilares para construir una Euskadi con más y mejor empleo, más equilibrio social, más convivencia y más y mejor autogobierno”, recoge a lo largo de setenta folios diversas propuestas en materia de empleo, reactivación económica y sostenibilidad; desarrollo humano, integración social, igualdad y servicios públicos de calidad; convivencia y derechos humanos; y autogobierno.

Es sabido que en este último apartado es donde los negociadores encontraron más problemas, que se han solventado pactando el procedimiento para la actualización del Estatuto, y dándose libertad los partidos para defender sus respectivos planteamientos en ese debate.

Pero sucede que el procedimiento pactado ya supone en sí mismo una renuncia del PNV a uno de los elementos más novedosos que había introducido, primero, en la extensa propuesta que remitió a la Ponencia de Autogobierno y, después, en su programa electoral.

Esta novedad era la llamada «consulta habilitante». La reforma estatutaria establece en la actualidad que el Parlamento de Gasteiz apruebe un texto, que después debe ser debatido por las Cortes españolas y que, finalmente, lo allí acordado se somete a referéndum entre la ciudadanía. El PNV proponía que el Estatuto que se aprobara en Gasteiz fuera sometido a una consulta antes de ser remitido a Madrid. Esto, evidentemente, dotaba a ese documento de mayor fuerza para evitar ser «cepillado» en el Congreso. Los jeltzales alegaban precedentes de la Constitución de la II República e incluso una lectura propia del artículo 151 de la Constitución de 1978.

«Instituciones competentes»

En el pacto con el PSE, esta «consulta habilitante» desaparece y toda la tramitación se prevé como una mera reforma estatutaria y sin salirse un ápice de la legalidad vigente. La ratificación de la ciudadanía por medio de referéndum solo se prevé «una vez sustanciados los procesos de negociación, pacto, tramitación y aprobación de la propuesta por parte de las instituciones competentes». Y las instituciones competentes, hoy por hoy, son la Cámara autonómica y las Cortes españolas.

El acuerdo recoge que en el Parlamento se activará una ponencia para la «actualización del autogobierno» a la que se trasladará toda la documentación presentada por partidos y expertos en la pasada legislatura y las nuevas propuestas que puedan llegar.

Después, en la Ponencia los partidos acordarán «con el mayor consenso una formulación abierta pero concreta de bases y principios para la reforma y actualización de nuestro autogobierno». Cuando esto ya esté «la ponencia establecerá/acordará la fórmula/procedimiento más adecuado para la elaboración de un borrador de texto articulado que enuncie una reforma del Estatuto de Gernika, respetando el ordenamiento jurídico». El pacto fija que esta redacción se haga en el plazo de ocho meses y después el Parlamento entraría a su debate y aprobación.

Los recortes y añadidos del PSE

El documento establece unas propuestas para el debate, como el «reconocimiento de Euskadi como nación», aunque el PNV en campaña recogía que se reconociera la «identidad nacional del Pueblo Vasco» y su carácter de sujeto jurídico y político». En lo relativo al derecho a decidir, el PSE ha incluido un «dentro del ordenamiento jurídico vigente en cada momento». Lo que también añade a las relaciones con Nafarroa e Iparralde. Además, se aboga por una reforma de la Constitución y por la «profundización y mejora del autogobierno vasco en convivencia y solidaridad con el conjunto del Estado».

En el conjunto de temas a abordar se observa que el PSE ha recortado las pretensiones iniciales del PNV o les ha añadido coletillas para que encaje siempre dentro de la legalidad española actual.

 

«Final ordenado de la violencia», «política penitenciaria» y «acercamiento de presos»

PNV y PSE abogan por un «final ordenado de la violencia» para lo que harán una «propuesta sobre desarme definitivo y disolución de ETA», que esperan que sea respaldada por el Parlamento a través de una proposición no de ley. Piden que el «calendario de desarme» esté precedido por «una declaración de ETA sobre su carácter irreversible e incondicional, como expresión de su voluntad de disolución».

Recogen también la transferencia de la política penitenciaria y que esta se oriente a la reinserción favoreciendo «el acercamiento de presos a prisiones cercanas a su entorno familiar». Es llamativo que PNV y PSE acuerden presentar proposiciones no de ley no solo en Gasteiz, sino también en el Congreso de los Diputados, lo que compromete al PSOE.

El acuerdo contempla la creación de una ponencia específica sobre Memoria y Convivencia dentro de la Comisión de Derechos Humanos. Sería la sustituta de la Ponencia de Paz y Convivencia que encalló en la pasada legislatura a los pocos meses de su puesta en marcha.I.I.

 

Sin demasiadas concreciones en materia fiscal y de política social

Buena parte del acuerdo entre PNV y PSE se mueve en un terreno de generalidades. Por ejemplo se habla de una política fiscal al servicio del crecimiento y la solidaridad, o de la reforma de Lanbide y la RGI, pero sin ningún tipo de concreción.

Lo que sí se observa es que ha quedado aparcada la propuesta del PSE sobre el euskara en la Administración, que tanto revuelo generó en campaña.

El PNV y el PSE se han comprometido a lograr un pacto educativo para una nueva ley vasca y garantizar la universalidad y la equidad del sistema vasco de salud, y apuestan por la defensa del autogobierno en materia de Seguridad, frente a los recursos del Estado a las promociones de la Ertzaintza.

Contemplan también abrir un debate sobre una reforma integral de EITB, par conseguir una mayor eficacia.GARA

 

El PSE tendrá Trabajo, Vivienda y Turismo

El lehendakari Iñigo Urkullu aumentará su actual estructura de Gobierno para dar cabida a tres nuevos consejeros del PSE, que gestionarán las carteras de Trabajo y Justicia, que no se encargará de Lanbide ni del empleo; la de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio y Vivienda; y la de Turismo, Comercio y Consumo. La estructura definitiva del nuevo Ejecutivo se conocerá después de la investidura. Se da por hecho que continuarán la mayoría de los actuales consejeros, salvo Ricardo Gatzagaetxebarria que dejará la cartera por «motivos personales».

 

Mañana y pasado, sesiones de investidura en el Parlamento

Mañana comenzará en el Parlamento de Gasteiz la sesión de investidura, a la que se han presentado dos candidatos. El PNV apuesta por la repetición de Iñigo Urkullu y EH Bildu propone a Maddalen Iriarte. Tras los discursos de la mañana y el debate de la tarde, se llegará a la votación, en la que Urkullu obtendrá los 37 votos de su partido y del PSE, e Iriarte conseguirá 18, toda vez que Elkarrekin Podemos se niega a negociar siquiera su apoyo. Al no obtener ningún candidato la mayoría absoluta, la elección se pospondrá al jueves.

 

La gestora del PSOE recibe el pacto sin ningún entusiasmo

La gestora del PSOE saludó con frialdad el domingo el anuncio del preacuerdo alcanzado por su federación de la CAV con el PNV, aduciendo que no conocían su contenido íntegro. Ayer diversos dirigentes del PSOE afines a la gestora trataron de revertir esa frialdad con valoraciones positivas y votos de confianza a la dirección de Idoia Mendia. Sin embargo, el portavoz de la gestora del PSOE, Mario Jiménez, aseguró que el PSOE mirará «con atención las cuestiones vinculadas a la planta territorial del Estado».

 

La mayoría sindical vasca critica el acuerdo

El secretario general de ELA, Adolfo Muñoz, Txiki, afirmó que el pacto de PNV y PSE va a ser «continuista en la aplicación de las políticas neoliberales», por lo que ya ha avisado que su sindicato «no le va dar cobertura». También mantendrá su rechazo a participar en una mesa de diálogo social «vacía» de contenido. La secretaria general de LAB, Ainhoa Etxaide, sostuvo por su parte que este pacto no dará «respuestas positivas» y responderá a la «oferta del PNV de seguir haciendo las mismas políticas y beneficiando a los mismos».

 

EH Bildu propone a Podemos que apoyen a Iriarte

El parlamentario y miembro de la comisión negociadora de EH Bildu, Unai Urruzuno, reclamó a Elkarrekin Podemos que se replantee su posición de cara a la investidura y apoye a Maddalen Iriarte, para que se visualice en la Cámara «una alternativa de izquierdas sólida». El sábado el portavoz parlamentario de Podemos, Lander Martínez, abrió la puerta a esa posibilidad, pero fue desautorizado después por su secretaria general, Nagua Alba, que ayer criticó a EH Bildu en un artículo en este diario por haber negociado con el PNV.