
Un artefacto casero ha estallado en la estación de Parsons Green, en la zona suroeste de la capital inglesa, presuntamente tras ser colocada por una persona que se ha dado a la fuga. Las autoridades no han identificado de momento a ningún sospechoso y han pedido la colaboración ciudadana.
Según un primer mensaje de Estado Islámico, difundido por la agencia Amaq, el ataque es obra de un «destacamento» del grupo. En un segundo comunicado, ya de la propia organización, se informa de que «soldados del califato» habían colocado «varios» artefactos, aunque sólo estalló uno.
El Gobierno británico ha elevado a «crítico», el más alto, el nivel de alerta, lo que significa que un atentado puede ser inminente, ha anunciado la primera ministra Theresa May.
Según Sky News, las autoridades han identificado ya a un posible sospechoso gracias a las grabaciones de la cámara de seguridad del metro, si bien por el momento el Gobierno ha optado por la cautela y no ha revelado ningún avance en este sentido.
El comisionado adjunto de la Policía Metropolitana Mark Rowley ha informado de que «cientos de agentes» están analizando las imágenes de las cámaras de seguridad y hablando con «decenas de testigos» para tratar de dar con los responsables del ataque. Asimismo, los restos del artefacto están siendo examinados ya por expertos forenses.

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