
Aunque se desconoce la identidad de los cuerpos recuperados en Artaiz, un documento conservado en el ayuntamiento de Untzitibar y elaborado inmediatamente después de las ejecuciones y del enterramiento señalaba que, por su apariencia, podía tratarse de jornaleros de Erribera, uno de ellos muy joven, de unos 18 años.
Los restos serán analizados y documentados por la Sociedad de Ciencias Aranzadi, y una muestra se remitirá al Banco de ADN creado por Gobierno de Nafarroa.
La localización del lugar exacto de la fosa ha sido posible, como en otras ocasiones, gracias a la colaboración entre las instituciones y las asociaciones memorialistas. En este caso, la recuperación de los restos se ha llevado a cabo con la colaboración del concejo de Artaiz, del ayuntamiento de Untzitibar, del propietario del terreno y de los vecinos, así como de la asociación de familiares de personas asesinadas en Navarra tras el golpe militar, AFFNA36.
La consejera foral de Relaciones Ciudadanas e Institucionales, Ana Ollo, ha visitado el lugar junto a los jóvenes que estos días están participando en el campo de voluntariado que está consolidando el Cementerio de las Botellas, en el monte Ezkaba. Se trata de un grupo de jóvenes, con presencia internacional, que ha sido testigo de la exhumación como parte de las actividades memorialistas que se están llevando a cabo en el esfuerzo de transmisión intergeneracional de la memoria.
_copia.jpg)
Irauli ekimena: Euskal Herriko familia euskaldunen korapiloak askatzeko topagune berria
Localizada la joven de 23 años desaparecida desde el día 25 en Donostia

La Ertzaintza deja impune la desaparición del test de drogas del hijo de un jefe policial

Mueren tres esquiadores, uno vasco, por un alud junto a los ibones de Brazato (Panticosa)
