Joseba VIVANCO

Lo imposible

Garitano reconoce la dificultad de ganarle por tres goles al Sevilla, pero pide a su equipo «competir y acabar con buenas sensaciones».

No se extrañen si en el entorno rojiblanco se habla más estos días sobre la lesión del goleador inglés del Tottenham Harry Kane –que ayer se supo tiene para seis semanas de baja– y cómo dicho percance aleja a Fernando Llorente de la órbita bilbaina, que del partido de vuelta copero de esta noche en el Sánchez Pizjuán. Gaizka Garitano viaja a la ciudad del Nervión sin los ya sabidos Aduriz y Raúl García, que tienen prácticamente imposible estar siquiera ante el Villarreal, además de Yuri Berchiche, Beñat y Yeray, que descansarán en Bilbo ante un encuentro de trámite por el 1-3 de la ida, pero en el que el de Derio quiere competir.

El pase a los octavos del torneo del KO quedó visto para sentencia la semana pasada en San Mamés, porque a nadie se le pasa por la cabeza que el Athletic dé la campana ganando por tres goles de diferencia a un rival como el andaluz y en su feudo. Hay que buscarle alicientes a esta piedra en el camino de un equipo que seguro mira de reojo y con ganas la llegada de esa cita el domingo ante el Villarreal. Pero hay que jugarlo y Garitano aprovechará, avanzó, como hace una semana, para introducir cambios y refrescar a la plantilla. Veremos si Ibai Gómez es de los de la partida, cómo reestructura, sobre todo, al equipo de la medular hacia arriba, y si, como parece, Peru Nolaskoain, inédito todavía con el nuevo entrenador, tiene su opción desde el comienzo del choque. «También necesita su oportunidad», avanzó. Y en la recámara, de nuevo, el chaval Iñigo Vicente, que no descarten sea, precisamente, el descartado a pesar de viajar. «Quiero que esté cerca del primer equipo, pero la idea no es hacerle debutar porque sí, sino para quedarse, como Peru, Córboba, Guruzeta... Ya veremos, pero tiene que estar cerca», deslizó sobre su paisano de Derio. Otro que está en la lista para Sevilla es el también inédito Unai López, el cual, de momento, prosigue a sus órdenes. «Ha estado en el impase de salir, no sabemos si se va a quedar o salir. Pero tiene posibilidades de jugar mañana. Veremos qué pasa de aquí a final de mes», confirmó.

«No vamos a hacer cosas raras»

Juegue quien juegue, salga de inicio quien salga, Garitano lo que quiere de su equipo es que compita. «Somos realistas, es difícil, tendríamos que ganar por tres goles allí. Pero sí queremos competir como si fuera un partido de Liga. Hacer las cosas bien, acabar con buenas sensaciones... Luego, en el fútbol puede pasar cualquier cosa». Lo que sí tiene muy claro el técnico rojiblanco es que no van a saltar al césped del Pizjuán a hacer locuras ni a irle al Sevilla de frente. «No vamos a hacer cosas raras, porque el Sevilla te mata con espacios. Hay que hacer goles, pero hay que ser serios, si no, te hacen mucho daño». O lo que es lo mismo, seguir siendo rocosos y sólidos defensivamente al igual que los últimos partidos.

Encuentro para seguir apuntalando una propuesta de juego, oportunidad para los jugadores con menos protagonismo, incluso partido para ver sin sobresaltos ni nervios. Y a partir de ahí, «cuando todo está perdido, aquello por lo que luchamos define quiénes somos», que dicen en la película ‘‘Lo imposible’’.

 

Iñaki Williams, cien partidos, siempre disponible

«Para mí es un orgullo, cien partidos no se hacen todos los días y encima seguidos», reconoce el hombre de moda en el Botxo y en mil y un programas deportivos. Iñaki Williams, de pantera a gacela, perdonen el chiste facilón, que festejó por todo lo alto su centenar de encuentros consecutivos.«Que hayan pasado entrenadores y hayan confiado en mí me hace seguir enforzándome, me ha costado mucho llegar aquí y estoy orgulloso», decía ayer en una entrevista en la web del club. Confiesa que donde más a gusto está es como delantero centro, como ‘9’, su hábitat natural hasta llegar al primer equipo, aunque no desprecia hacerlo en banda. En un lado u otro, ganas de seguir sumando encuentros. «No te das cuenta de la magnitud de las cosas que haces, es un sueño venir a Lezama cada día a entrenar, y luego hacer feliz a la gente con partidos como ante el Sevilla». Afirma seguir con «la misma humildad» del principio, porque «soy consciente de que nadie me ha regalado nada y todo lo que he conseguido es a base de esfuerzo. Mis padres me han inculcado eso y no lo puedo perder nunca». Y sobre esa certera definición de los útimos partidos cara a gol, cree que la experiencia de jugar mucho también le ha ayudado, «poco a poco estoy cogiendo es faceta de futbolista grande que les hace falta a los delanteros, que Adu siempre me corrige y ayuda. Yo estoy en época de aprendizaje y es lo que necesito, aprender, porque voy a ser un gran jugador». Y punto. J.V.