
La segunda semana en que los test sin receta para detectar el coronavirus estuvieron a la venta, en Hego Euskal Herria se despacharon 60.432 unidades. Esta cantidad equivale a entre un 30% y un 40% de los test que se realizaron esa semana en Osasunbidea y Osakidetza. No obstante, la cantidad de positivos que se están detectando con este método, al menos en Nafarroa, no ha sido tan alta como cabe imaginar. Desde el 21 de julio (primer día a la venta) hasta el miércoles pasado, Osasunbidea solo ha tenido noticia de 92 casos detectados en casa.
La diferencia entre las ventas y los positivos resulta chocante. Desde el Colegio de Farmacéuticos de Nafarroa (COFN) ofrecen algunas explicaciones. «Que se hayan vendido tantos test no significa que se hayan hecho todos. Hay test que se venden en formatos de uno, de dos y de cinco», detalla Arantza Viamonte, farmacéutica del Centro de Información del COFN.
Viamonte entiende que la aparición de estos 92 casos lo que prueba es, precisamente, que la gente que da positivo en su casa o accede a realizarse un test supervisado dentro de la propia farmacia (opción que se ha activado en Nafarroa, pero no en la CAV) sí que está informando al sistema sanitario.
En cuanto al éxito de ventas que están cosechando estos productos, Viamonte lo achaca a que la liberación de los test llevaba tiempo esperándose y a la llegada de las vacaciones, porque los autotest son muy indicados para estas fechas. «Sirven para que unas personas se reúnan con sus seres queridos sin las medidas de seguridad, tengan un punto más de seguridad», dice Viamonte.
El COFN alega un tercer motivo que puede explicar la desproporción entre los test vendidos y los positivos que han aflorado: el perfil de las personas que los están demandando. A diferencia de los test PCR o de antígenos que se hacen en un hospital, los autotest de farmacia no están pensados para casos sospechosos, sino para personas sanas y que quieren corroborarlo. Una persona con síntomas o que ha sido contacto de un caso, sigue teniendo que acudir al sistema sanitario.
El comprador, gente joven
Desde su experiencia tras el mostrador de la Farmacia Puente, la veterana de las farmacias de Gasteiz con 195 años abierta, Iñigo Puente asegura que el perfil de las persona que están acudiendo a por estos test es, estos días, bastante joven.
«Todos los días viene alguno a por uno de estos test. Suele ser gente que viene de vacaciones de alguna parte o que quiere volver. En ocasiones piden los kits de cinco para toda la familia», explica el farmacéutico. «También está el caso de personas que han estado con alguien que ha sido positivo y albergan alguna sospecha, pese a no haber sido marcadas como contacto», prosigue.
En ningún caso estos test pueden sustituir, sin embargo, a aquellos que se realizan en el sistema público. Su capacidad de detección no es tan fina como una PCR y, además, una persona tarda unos días en desarrollar carga viral suficiente para que la detecten. Los test de antígenos que se realizan en el sistema público son algo más precisos, pues la muestra es nasofa- ríngea (se toma más adentro).
Al no haberse habilitado pruebas supervisadas como en Nafarroa, a Puente le toca explicar cómo se utilizan los kits. Además de cómo manipularlos, informa de qué hacer si se da positivo en casa: aislarse y avisar a Osakidetza. «Pueden llamar por teléfono o hacerlo por la web. Con la incidencia actual, el teléfono está saturado, así que les decimos que lo comuniquen directamente por web», señala.

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