NAIZ

Rusia acusa a Ucrania de dejar sin luz ni agua a Jersón

La ciudad de Jersón y otras partes del territorio están sin electricidad ni agua por los bombardeos ucranianos, afirma la administración rusa. Mientras, en Kiev se ha puesto en marcha un plan de evacuación total en caso de que hubiera un apagón total.

Desolador paisaje en Arkhanhelske, localidad de Jersón.
Desolador paisaje en Arkhanhelske, localidad de Jersón. (Bulent Kilic | AFP)

La administración rusa de la región ucraniana de Jersón ha denunciado este domingo que tanto la ciudad homónima como otras partes del territorio se han quedado sin electricidad ni agua por los ataques ucranianos de las últimas horas.

Los servicios de Emergencia regionales han achacado esta situación a «equipos de reconocimiento y sabotaje ucranianos» que han destruido, en las últimas horas, «tres postes de hormigón armado de líneas eléctricas de alto voltaje».

Un total de diez localidades de la región, entre ellas Jersón ciudad, se han quedado sin energía, según han denunciado en una rueda de prensa recogida por la agencia rusa TASS.

La administración rusa de la región también ha confirmado que la ciudad de Jersón se ha quedado sin agua por estos ataques contra la red eléctrica y sobre los que Ucrania todavía no se ha pronunciado.

En las últimas horas, las autoridades rusas de la región han acusado a Ucrania de dañar una presa al norte de la ciudad de Jersón en un ataque con misiles y de concentrar un importante número de tanques y vehículos blindados a la entrada de la región.

Jersón es ahora mismo escenario de una nueva evacuación de civiles que están escapando del avance ucraniano y están abandonando la ciudad para atravesar el río Dniéper hasta su orilla izquierda.

Simulacro en Kiev

Mientras, las autoridades de Kiev, la capital ucraniana, han comenzado a planificar una evacuación total de su población, cifrada en unos 3 millones de habitantes, en caso de que continúen los bombardeos rusos contra infraestructuras y sufran un apagón total, asegura este domingo ‘The New York Times’.

Los responsables de la ciudad luchan actualmente por mantener una red eléctrica gravemente dañada por los misiles rusos, señala el diario, que asegura que la situación ya es muy grave, con el 40 por ciento de la infraestructura energética de Ucrania dañada o destruida.

Por ello, según el diario, los trabajadores municipales están instalando un millar de refugios con calefacción que pueden funcionar como búnkeres mientras los ingenieros intentan reparar las centrales eléctricas bombardeadas por los rusos.

Para tratar de evitar que la red falle por completo, la empresa nacional de energía de Ucrania ya dijo el sábado que continuaría imponiendo apagones de forma continúa en siete regiones del país.

«Entendemos que si Rusia continúa con tales ataques, podemos perder todo nuestro sistema eléctrico», explicó, por su parte, Roman Tkachuk, director de seguridad del gobierno municipal de Kiev, al diario neoyorquino.

Agregó que se ha dicho a los funcionarios de la capital que es probable que reciban un aviso con al menos 12 horas de antelación en caso de que la red esté a punto de fallar.

Y si llega ese momento, preció Tkachuk, «comenzaremos a informar a la gente y a pedirles que se vayan» de la ciudad.

Al menos por ahora, la situación es manejable y no hay indicios de que un gran número de civiles esten huyendo de la capital, pero esto podría cambiar rápidamente si se detuvieran los servicios que dependen de la energía que llega a la ciudad, dijo el funcionario al diario.

«Si no hay electricidad, no habrá agua ni alcantarillado», dijo. «Es por eso que actualmente el gobierno y la administración de la ciudad están tomando todas las medidas posibles para proteger nuestro sistema de suministro de energía», agregó.

El Ejército ruso lleva semanas bombardeando infraestructuras críticas en toda Ucrania que han provocado cortes de agua, electricidad y gas, lo que preocupa al Gobierno de Kiev ante la inminente llegada del invierno.