
La suspensión de la huelga de médicos continuará hasta el 15 de marzo. Así lo decidió el Sindicato Médico (SMN) en las asambleas en distintos hospitales. Si para ese día Salud no ha cumplido su parte del acuerdo que motivó la suspensión del paro, el sindicato corporativo reactivará su huelga indefinida.
El problema es que, a fecha de ayer, el Gobierno no tenía modo de poner práctica el acuerdo. Las modificaciones legislativas que requiere el texto que firmaron necesitan del aval parlamentario y, por el momento, ningún otro partido confirma su apoyo al PSN, ni siquiera sus compañeros de Gobierno.
Carlos Artundo, director general de Salud y principal negociador, convocó a los socios de Gobierno (Geroa Bai y Podemos) además de a EH Bildu e Izquierda Ezkerra a un encuentro informativo en busca de granjearse sus votos. Previamente, el sábado, les había remitido un escrito concretando cuál era su plan. El único partido excluido del encuentro es Navarra Suma.
Las mayorías en el Parlamento navarro se consiguen de la mano de EH Bildu o de Navarra Suma. La formación soberanista fue muy clara ayer. Existen fallos insoslayables en el proceso negociador, discrepancias en cuanto a lo acordado y, además, lo que les pidió explícitamente Artundo para poder modificar la ley 11/1992 les resulta inasumible.
El preacuerdo con el SMN consta de cuatro puntos. El primero es el que ha generado menor polémica y se refiere a cuántas consultas puede asumir un médico cada día (32) y el tiempo dedicado a cada paciente (12 minutos). Y Salud accede a no incluir en la agenda de los médicos otros pacientes en el caso de que le queden huecos libres. El Gobierno no requiere de respaldo para cumplir con esta parte
El segundo punto es el fundamental y el más concreto. Consiste en subir el sueldo de todos los médicos en 400 euros a través de la creación de un nuevo complemento, que podría llamarse «productividad fija». Esto implica una modificación legal que sí debe tramitar el Parlamento.
El tercer punto hace referencia a la exclusividad, donde no hay cambios más allá de una declaración de intenciones. Se propone «estudiar» el porcentaje de ese complemento para que resulte menos gravoso para los médicos trabajar para terceros (la penalización que sufren ahora viene a ser de 800 euros mensuales).
Es el cuarto punto el que más alertas ha despertado en EH Bildu. En él, el Gobierno se compromete a crear una mesa de negociación paritaria con el SMN (en lo que vuelve a ser un agravio al resto de sindicatos), para estudiar nuevos incrementos retributivos, plantear otra vez el fin de la exclusividad y eliminar el requisito de dos años de permanencia en plaza antes de coger la excedencia (cuestión que se fijó en la disposición séptima del acuerdo presupuestario).
Adolfo Araiz, en la rueda de prensa de los lunes, detalló que el Gobierno no les ha pedido que voten las modificaciones concretas a la ley. En lugar de ello, les pide una suerte de carta habilitante para poder hacer los cambios pertinentes a la ley sin tener que discutir cada uno de ellos en el Parlamento. Y por ahí, EH Bildu ve imposible. El problema deriva en gran medida del calendario.
El conflicto laboral en Osasunbidea ha emergido al final de la legislatura. Apenas quedan seis semanas con el funcionamiento ordinario del Parlamento. La previsión es que el 4 de abril la Cámara se disuelva formalmente y quede únicamente en funciones.
Justamente, el acuerdo firmado la semana pasada prevé que Salud y el Sindicato Médico mantengan activa esta «mesa de trabajo paritaria» hasta el 30 de abril. Lo que el Gobierno pide a sus socios, por tanto, es carta blanca durante un periodo en el que el Parlamento solo puede debatir cuestiones urgentes y durante el que la Consejería pretende abordar cuestiones tan delicadas como la exclusividad.
En cuanto a la cuestión de las formas, EH Bildu también demandó que el pacto que ponga fin al conflicto a este problema laboral que existe con los médicos –y con otros estamentos sanitarios– venga con el aval de la Mesa General de la Función Pública o haya sido mínimamente negociado con ese actor, tal y como la ley prescribe para los cambios que afectan al salario del los funcionarios. «El acuerdo se debe alcanzar por los cauces establecidos», remarcó Araiz.
Socios de Gobierno
EH Bildu tuvo, probablemente, más libertad que los socios de Gobierno del PSN para resaltar los fallos del documento que sirvió para poner en suspenso la huelga de médicos. Uxue Barkos aseguró que tendrán que pensarse si apoyan este acuerdo y que, en todo caso, el Gobierno tenía que aclararle a su partido muchas dudas en el encuentro de ayer por la tarde.
Lo cierto es que la Consejería ha dejado a Geroa Bai fuera del proceso negociador con el Sindicato Médico. Este periódico se puso en contacto con el partido el viernes pasado, después del fiasco en la Mesa General cuando el director general de Salud se negó a entregar el acuerdo por escrito a los sindicatos mayoritarios de la función pública y únicamente lo leyó en voz alta.
Ese día, el otro partido miembro de la coalición de Gobierno tampoco había recibido el texto definitivo. Tuvo que ser el propio Sindicato Médico el que lo difundiera a través de un correo electrónico remitido a todos los facultativos esa tarde.
Barkos, de hecho, incidió ayer en que el proceder del Gobierno aleja la posibilidad de que puedan apoyar el texto definitivo. La exlehendakari aludió al «malestar y sinsabores en la Mesa Sectorial y General», como uno de los escollos que deben solventarse.
Más posibilista se mostró Mikel Buil, de Podemos, que mostró un conocimiento poco profundo de lo acordado. Se limitó a afirmar que el hecho de que la exclusividad haya quedado fuera de las cesiones al SMN –cosa que resulta incierta– «facilita su apoyo». En cualquier caso, que Podemos vote una cosa u otra no es trascendente para las mayorías. O el PSN acuerda los cambios con EH Bildu y Geroa Bai (27 de 50 escaños) o lo hace con Navarra Suma (32 de 50).
Navarra Suma
La posibilidad de que la crisis con el Sindicato Médico se resuelva con un acuerdo entre PSN y Navarra Suma siempre ha estado encima de la mesa. En particular, desde que en enero comenzó a coquetearse con la eliminación del régimen de exclusividad, cuestión que recabó el previsible rechazo de las formaciones de izquierdas y de las plataformas en defensa de la Sanidad Pública.
Marta Álvarez, portavoz de Navarra Suma, dejó ayer muy claro que el apoyo de su formación al pacto de Salud con el SMN para nada está garantizado pese a la cercanía –casi orgánica en algún momento– que ha mantenido esta coalición y el Sindicato Médico durante esta legislatura y la anterior. NA+ ha sido estos años el mayor defensor de la eliminación de la exclusividad.
«Que nadie de por hecho que vamos a aprobar esta propuesta», subrayó Álvarez. La parlamentaria no entró a buscar pegas concretas al documento rubricado por Artundo y el SMN. Lo que más le molestaba es que el Gobierno les haya mantenido a oscuras sobre por donde iban las negociaciones a pesar de las preguntas que les han ido formulando al respecto, y que finalmente les entregue ya un documento cerrado. «Nos plantean algo que o te lo comes o lo dejas», ejemplificó Álvarez, quien, aun con todo, adelantó que su formación «se lo estudiará».
Más allá de que la reactivación de la huelga de médicos a mediados de marzo pueda interesar electoralmente a Navarra Suma, esta formación va a acusar los mismos problemas que los que describió EH Bildu. Entregar carta blanca al PSN para modificar a su antojo la ley 11/1992 con el Parlamento ya disuelto será un riesgo difícil de asumir.
Brechas entre los médicos
Alberto Pérez, el portavoz del Sindicato Médico, aseguró que han sido muy inteligentes al prever la huelga para el 15 de marzo. «Nos pillan escarmentados», afirmó Pérez, en alusión al incumplimiento que achacan al Gobierno del acuerdo que firmaron en 2019 para poner fin a otra huelga.
El líder del SMN reconoció que la disensión ha cundido en el colectivo tras dos semanas de protestas. La adhesión a la huelga fue mermando de manera importante. Y todo para que el acuerdo definitivo quedara muy lejos de lo que ellos demandaban (la subida salarial es menor de la mitad y la exclusividad se mantiene).
De los facultativos que acudieron a la asamblea en el Hospital Universitario, únicamente dos tercios respaldaron al SMN. Si el 15 de marzo se evidencia un fracaso total, levantar a los médicos de nuevo supondrá todo un reto.

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