
El proyecto ‘Mugarik Gabe’, del estudio de arquitectura portugués Carvalho Araújo, ha sido el seleccionado en el concurso internacional de arquitectura convocado por Basque Culinary Center para el diseño de las sedes de Gasteiz y Guardia de EDA Drinks & Wine Campus, un proyecto destinado impulsar el desarrollo económico y social a través del vino y las bebidas.
Carvalho Araújo se ha impuesto a los otros dos aspirantes, Zaha Hadid y González Cavia y Cabrera, y Barozzi Veiga y Orza Paisajismo. El estudio de Carvalho Araújo, con sede en Braga (Portugal) y Sao Paulo (Brasil) desarrolla proyectos que se caracterizan por la elegancia de la forma, la calidad y una actitud sobria, racional y poética.
Tras el anuncio, el propio arquitecto, José Manuel Carvalho Araújo, ha explicado que no fue fácil entender el objetivo del EDA, con dos edificios separados, y que ha hecho una propuesta que prima la integración con el paisaje, rural en el caso de Guardia y urbano en Gasteiz.

La sede de Guardia albergará en un edificio de 2.500 metros cuadrados actividades relacionadas con el vino. El edificio que se construirá destaca por su apertura a la ciudadanía. La sede de Gasteiz, de 4.000 metros cuadrados, se dedicará a formación y actividades relacionadas con el resto de bebidas.
Guardia: dos plantas y vistas a los viñedos
Ambas construcciones darán prevalencia al espacio colectivo como elemento que surge naturalmente en los edificios. El proyecto para Guardia se ubica en un amplio paisaje y destaca por su apertura a los visitantes. Las fachadas dejarán ver la actividad que se desarrolla en su interior y los pasillos exteriores que lo rodean permitirán recorrer el contorno del edificio, desde donde se podrá contemplar el entorno compuesto por viñedos.
La intervención crea una estructura de dos pisos bajo una cubierta, una extensa plataforma verde que se mantiene en pie gracias a una columnata que se posa en medio de las viñas. Un piso a la altura de la calle que da acceso al espacio frontal y otro en una cota inferior, permitirán respetar en lo posible la topografía del lugar, asentándose y protegiendo el entorno, e integrándose como un manto verde sobre el blanco pétreo de la caliza.
Gasteiz: Un manto vegetal
En el caso de Gasteiz, el edificio buscará las mayores cotas de respeto por el paisaje, por el contexto y por la ciudadanía. El inmueble se levanta como si de un manto vegetal se tratara, reduciendo el impacto visual de la intervención «de manera orgánica».

La fachada que se eleva del suelo, de un carácter más urbano, se gira y se muestra abierta hacia las calles Donostia y Boulevard de Euskal Herria. El edificio ofrece dos entradas asociadas a dos dinámicas diferentes: una más formal, dirigida al vestíbulo; y una más informal, que lo conecta directamente con el exterior.
A partir de estas entradas, se agrupan un conjunto de espacios conectados, de gran relación física como visual, que se unen entre el entrepiso y el piso -1, aprovechándose de la organización para valorizar los espacios con mayor altura.
Los laboratorios se ubicarán cerca de las zonas de producción o las salas polivalentes, lo que pretende favorecer el valor del sistema de enseñanza característico del Basque Culinary Center.
La cubierta ajardinada funcionará como extensión del espacio verde que se levanta desde el nivel de calle para acoger bajo su manto el edificio, integrándose en la estructura verde urbana, contribuyendo a la mejora de la calidad del aire, mitigando el efecto de isla de calor, y favoreciendo la biodiversidad.
Importancia a la sostenibilidad
Las sedes de EDA Drinks & Wine Campus no solo serán lugares de estudio avanzado, sino también buscarán ser espacios de innovación y sostenibilidad. Estableciendo como base de la eficiencia energética la propia arquitectura, el proyecto trabaja con todos sus elementos pasivos, evitando que las demandas energéticas o las pérdidas de estas sean excesivas.
En el apartado más técnico, los edificios contarán con las tecnologías más actuales en cuanto a cubiertas ajardinadas, que se convertirán en sistemas multifuncionales de apoyo al edificio, integrando la captación, filtrado y distribución de aguas pluviales.
Además, el proyecto busca la optimización de la iluminación a través de la eficiencia en el diseño y uso natural de la luz solar, y se beneficiará también del uso de soluciones diversas para no sobrecargar el «ecosistema constructivo».
El acto de presentación del proyecto, celebrado este jueves en Guardia, el lehendakari, Imanol Pradales ha destacado que el campus EDA «constituirá un importante reclamo para atraer talento, ofrecer formación especializada, potenciar el emprendimiento e innovación y para el desarrollo de líneas de investigación enfocadas a la transferencia de conocimiento al sector vitivinícola».
El director de Basque Culinary Center Joxe Mari Aizega, ha resaltado que la propuesta elegida es «magnífica», destacando la integración con el entorno, con una apuesta por la «sostenibilidad y también por la flexibilidad».

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