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Tebboune gana las presidenciales de Argelia con el 94,6% y el reto de la participación

El presidente de Argelia, Abdelmajid Tebboune, ha ganado sin sorpresas las presidenciales anticipadas celebradas este sábado con el 94,65% de los votos, pero con una cuestionada tasa de participación del 48%.

El presidente argelino, Abdelmajid Tebboune, deposita su voto.
El presidente argelino, Abdelmajid Tebboune, deposita su voto. ( ALGERIAN PRESIDENCY FACEBOOK PAGE | AFP)

El presidente de Argelia, Abdelmajid Tebboune, ha ganado sin sorpresas las presidenciales anticipadas celebradas este sábado con el 94,65% de los votos.

La participación era el único reto de Tebboune para reforzar su posición política y la autoridad electoral solo ha ofrecido un cuestionado promedio de participación del 48% que, de confirmarse con métodos habituales, mejoraría la que logró hace cinco años.

El opositor MSP calificó de «extraño» el dato de la tasa de participación promedio, que toma el promedio de los porcentajes de las diferentes regiones –lo que distorsiona el dato real–, en lugar de hacerlo sobre el número total de votantes y censados en todo el país.

En diciembre de 2019, Tebboune fue elegido con el 58% de los votos pero con una participación de solo el 39,83% (60% de abstención). Las manifestaciones masivas a favor de la democracia estaban entonces en pleno apogeo y muchos partidos boicoteaban la votación.

En esta ocasión, en segundo lugar ha quedado el candidato islamista del Movimiento de la Sociedad por la Paz (MSP), Abdelali Hassani, con el 3,17% de los votos seguido de Youcef Aouchiche del Frente de Fuerzas Socialistas (FFS) con 2,16%, dos candidatos poco conocidos. Su escasa notoriedad ha supuesto una ventaja añadida para el actual presidente, al que apoyaba cuatro partidos, entre ellos el Frente de Liberación Nacional (FLN).

Las urnas han cerrado a las 20.00, después de que la votación se prolongara una hora más de lo previsto y los autobuses públicos, el metro y el tranvía son gratuitos para facilitar los viajes.

La dirección de campaña del candidato Hassani denunció «violaciones» del proceso de votación al «presionar a ciertos funcionarios de las mesas electorales para inflar los resultados», en particular la tasa de participación.

Hasni Abidi, del centro de estudios Cermam de Ginebra, señala que Tebboune quería «una participación significativa. Quiere ser un presidente normal, no un presidente mal elegido».
 
Economía y déficit democrático

Los tres candidatos han afirmado en campaña que quieren mejorar el poder adquisitivo y restaurar la economía para que sea menos dependiente de los hidrocarburos (95% de los ingresos en divisas).

Ayudado por los beneficios extraordinarios del gas natural, del que Argelia es el principal exportador africano, Tebboune prometió aumentar los salarios y las pensiones, las inversiones, dos millones de nuevas viviendas y 450.000 nuevos puestos de trabajo, para hacer de Argelia «la segunda economía de África», detrás de Sudáfrica.
 
Señaló que su primer mandato de cinco años se vio obstaculizado por el covid-19 y la corrupción de su predecesor, del que fue ministro.

Por su parte, el candidato del FFS se comprometía a «liberar a los presos de conciencia mediante una amnistía y a reexaminar las leyes injustas sobre el «terrorismo» o los medios de comunicación. La del MSP aboga por «el respeto a las libertades reducidas a la nada».

Según Abidi, cinco años después del movimiento de protesta Hirak, sofocado por la prohibición de reuniones relacionadas con el covid y la detención de sus principales figuras, el historial de Tebboune adolece de «un déficit de democracia» que podría constituir una desventaja durante un nuevo mandato.

Amnistía Internacional acusó esta semana al Gobierno de seguir «asfixiando el espacio cívico manteniendo una severa represión de los derechos humanos», con «nuevas detenciones arbitrarias» y «un enfoque de tolerancia cero hacia las opiniones disidentes».