
El próximo lunes abrirá en el centro de Bilbo, junto al Palacio de Justicia, el primer servicio público de atención para la acogida, información y orientación a migrantes recién llegados que impulsan el Gobierno de Lakua y el Consistorio de la capital. Su nombre es Harreragune, un proyecto piloto gestionado por Zehar-Errefuxiatuekin que busca dar una respuesta personalizada a las demandas básicas de estas personas.
En la oficina de la calle Colón de Larreategi número 3 ocho trabajadores ofrecerán información relativa al empadronamiento, a los trámites de extranjería, a la tarjeta sanitaria, a la escolarización de los menores, al aprendizaje de lenguas oficiales y otros idiomas o sobre la orientación laboral, entre otros.
El nuevo servicio colabora estrechamente con una amplia red de entidades sociales que llevan años desarrollando programas de acogida y convivencia intercultural, y que pretende ahora acompañar desde la nueva oficina a las personas migrantes que se establecen en Bilbo en su proceso de adaptación en la villa, y en el acceso a derechos y oportunidades en condiciones de igualdad.
La intención de Lakua, así lo ha apuntado la consejera de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico, Nerea Melgosa, es que se abran nuevos equipamientos en Donostia y Gasteiz, además de en municipios de más de 20.000 habitantes.
60.000 personas
De acuerdo con los datos del Observatorio Local de Inmigración de Bilbo, facilitados este viernes por su alcalde en la presentación de Harreragune, un 17,3% de la población de la capital vizcaina es de origen extranjero, que en números absolutos se traduce a algo más de 60.000 personas.
De las personas inmigrantes empadronadas, un 60,4% es de origen latinoamericano, «si bien hay una importante presencia de otros colectivos como el marroquí, el chino, el rumano o el senegalés», ha precisado Juan Mari Aburto. Asimismo, la población femenina es «ligeramente predominante», ya que conforma el 51,8% del total de la población extranjera.
Asimismo, desde 2022, una vez concluida la crisis sanitaria generada por el covid-19, se han reactivado los flujos migratorios a Bilbo «creciendo en 8.974 personas». Un 63,7% de los hombres de origen extranjero y un 55,8% de las mujeres tiene 40 años o menos, según ha indicado. «Y el proceso de nacionalización es paulatino, constante. De cada 3 personas se nacionaliza una», ha añadido.
El primer edil ha señalado también que los tiempos «no son fáciles» y ha aludido a un contexto marcado por la polarización y un extremismo «racista y nativista» que, ha apuntado, «parece que va ganando más espacio». «Es una corriente que intenta frenar cualquier avance poniendo a las migraciones y a la diversidad cultural en el centro de su estrategia destructiva», ha censurado.
No obstante, Aburto ha destacado que, de acuerdo al barómetro de percepciones de Ikuspegi, Bilbo es una ciudad «tolerante e inclusiva».

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