Martxelo Diaz
Aktualitateko erredaktorea / Redactor de actualidad

Chivite se presenta a la reelección como líder del PSN sin oposición interna

María Chivite ha presentado su candidatura para volver a ser reelegida como secretaria general del PSN en el congreso que celebrarán en marzo. Acude a la cita con el aval de ser la presidenta del Gobierno navarro y tener todos los presupuestos aprobados y con un nivel de contestación interna ínfimo.

María Chivite presenta la documentación su reelección como secretaria general del PSN, junto a Tirso Calvo y Ainhoa Unzu.
María Chivite presenta la documentación su reelección como secretaria general del PSN, junto a Tirso Calvo y Ainhoa Unzu. (PSN)

María Chivite ha presentado su candidatura para ser reelegida como secretaria general del PSN. No es una sorpresa y se postula en un momento en el que no tiene prácticamente contestación en el seno del partido.

La propia Chivite ya anunció en diciembre que daría este paso de cara al Congreso Regional que celebrará el PSN el 22 de marzo. Este martes ha oficializado su candidatura presentando la documentación en la sede del Paseo de Sarasate, junto a dos integrantes de su plancha, la parlamentaria Ainhoa Unzu (portavoz en temas económicos) y Tirso Calvo, el alcalde de Ribaforada.

Chivite ha señalado, en una nota difundida a los medios, que acude a cita con un partido «fuerte y cohesionado». Lo cierto es que se presenta a la reelección del liderazgo del partido como lehendakari navarra y con seis presupuestos aprobados gracias a acuerdos amplios que incluyen a EH Bildu y a sus socios de gobierno, Geroa Bai y Contigo-Zurekin. El PSN tiene el mayor poder institucional desde los tiempos de Gabriel Urralburu.

Contestación bajo mínimos

En los primeros años de Chivite al frente del PSN, tras sustituir a Roberto Jiménez en 2014, tenía un relativo grado de contestación interna, disconforme con el giro en la política de alianzas, optando por dejar de ser el báculo de UPN para formar parte de lo que se ha denominado como acuerdo progresista como alternativa a la derecha.

Maite Esporrín desde su puesto de concejal en la capital navarra, con el apoyo de la agrupación de Iruñea y de sectores de la UGT, era uno de los referentes de este malestar en el seno del PSN. Actualmente, Esporrín es una parlamentaria de perfil bajo en el grupo del PSN, mientras que el grupo parlamentario de Iruñea ha votado a favor de una moción de censura a favor de Joseba Asiron y llega a acuerdos presupuestarios y de gestión diaria de la vida municipal con EH Bildu y sus socios de gobierno, Geroa Bai y Contigo-Zurekin.

Con Sánchez

Chivite se alineó desde la primera hora con Pedro Sánchez, siguiendo la estela de Santos Cerdán, el hombre fuerte del PSN en Madrid. El PSN es una federación pequeña en el conjunto del PSOE federal, pero tiene un importante peso específico con un secretario de Organización (Cerdán) y una ministra, Elma Saiz.

Junto a ello, Chivite es una de los pocos miembros del PSOE que preside una comunidad. Concretamente, son tres. Uno es Adrián Barbón, el presidente de Asturies. El segundo es Emiliano García-Page, el de Castilla-La Mancha, instalado en un permanente cuestionamiento de Sánchez. Y la tercera es Chivite. El poder territorial del PSOE se completa con los consejeros de Lakua en coalición con el PNV. Y nada más a nivel autonómico.

En el lado negativo de la balanza, no se puede olvidar el origen de Koldo García en el PSN. Fue concejal en Uharte, muy polémico, y se marchó a Madrid de la mano de Cerdán. Era turbio en Nafarroa y en Madrid subió de nivel.

Remodelación en el Gobierno

Chivite ha anunciado su candidatura coincidiendo con una pequeña crisis en el seno de su gobierno. La consejera de Universidades, Patricia Fanlo, que sustituyó a Juan Cruz Cigudosa cuando fue nombrado secretario de Estado hace poco más de un año, ha dimitido. Su sustituto, Juan Luis García, ha tomado hoy el cargo de manera discreta.

En los últimos meses, Chivite ha tenido que enfrentarse a sombras como los problemas en la industria (con el anunciado cierre de BSH, por ejemplo) y las críticas por la situación de Osasunbidea. Precisamente, la Ley Foral de Salud ha sido cuestionada por sindicatos y otros colectivos porque consideran que abre la puerta a las privatizaciones.

Con todos estos mimbres, Chivite aparece como una figura casi incuestionada en el seno del PSN. Una de las incógnitas es si será elegida como única candidata o si alguien más se presenta.