
Baiona huele a partido grande, a eliminatoria por el título en casa. El premio por terminar cuarto en la fase regular del Top 14 está más cerca tras los resultados de esta jornada. A la trabajada victoria sobre la Section Paloise en Donostia (27-22), se suman las derrotas de Castres y Lyon, sus más inmediatos perseguidores.
Con las tres primeras posiciones lejos, Aviron mira al retrovisor y a falta de 4 jornadas ve a Castres a 5 puntos y a Clermont y Lyon a 10. Aún habrá que remar, pero la fortaleza mostrada como locales, con pleno de victorias –once de once– invita a la confianza.
Hoy tocaba el segundo desplazamiento de esta temporada a Anoeta, que ha vuelto a presenciar una victoria, esta vez más sufrida que la de octubre frente a La Rochelle. El tiempo no ha acompañado como en ocasiones anteriores, pero eso no ha sido un obstáculo para que los alrededores del estadio registraran un muy buen ambiente desde el mediodía. Este desplazamiento es una ocasión que la bulliciosa afición labortana aprovecha para disfrutar de una jornada completa de diversión, con la Fan Zone abierta tanto antes como después del choque.
Tampoco ha faltado a la cita la parroquia de la Section Paloise, con sus banderolas y bufandas verdes, y el escudo de las dos vacas rojas sobre fondo amarillo del Bearn, copando sobre todo la zona de la grada familiar. Hace dos años se llevaron la victoria de la capital guipuzcoana y venían con ganas de repetir.
Botakantu marca el ritmo
Los sones del ‘Lau Teilatu’ de Itoiz, interpretados por el grupo Botakantu, han sido los encargados de calentar las gargantas antes de dar paso al siempre motivador himno de la ‘Peña Baiona’. Si vivir esto en directo, con cerca de 30.000 personas coreando el ‘Allez, allez, les bleus et blancs de l’Aviron Bayonnais’, no le pone a alguien la piel de gallina, es que no tiene sangre en las venas.

No ha empezado bien el partido para el conjunto vasco, que para el minuto 3 ha encajado un ensayo del talonador Lucas Rey tras una touch a cinco metros y su correspondiente maul. La transformación posterior ha puesto el 0-7 en el electrónico.
Seis minutos ha tardado el Aviron en igualar el choque. Maqala, quién si no, ha roto la defensa bearnesa para llevar el balón hasta la línea de cinco metros, y a partir de ahí la delantera ha ido acumulando fases hasta que la potencia del capitán Arthur Iturria ha roto la resistencia rival (7-7, m.9).
Llegados al ecuador de la primera mitad, los de Pau han forzado un golpe de castigo en la zona roja rival, pero en vez de chutar a la banda para repetir el guion de su primer ensayo han optado por asegurar los tres puntos con la patada de Axel Desperes, volviendo a tomar la delantera (10-7, m.20).
El tractor Tuilagi
Los locales aún no habían cogido el ritmo del choque y estaban cometiendo bastantes imprecisiones. A pesar de ello, el tractor Manu Tuilagi ha sido capaz de romper un par de placajes y llegar hasta la zona de marca con dos rivales colgando, hasta posar el balón que ha dado pie al 14-10 en el minuto 26. Una patada de Segonds desde casi el centro del campo ha elevado la renta hasta el 17-10.

Con esa ventaja de siete puntos, para nada definitiva, se ha llegado al descanso. La segunda mitad ha comenzado con la presencia de una invitada que llevaba un buen rato amenazando con presentarse, la lluvia, que ha empezado suave pero luego se lo ha tomado en serio.
Desperes ha disparado primero para recortar la desventaja visitante (17-13, m.44). Aviron no lograba imponer su ritmo y el choque se jugaba más en campo vasco que en el lado bearnés. Olía a hierba húmeda y peligro. Los dos equipos refrescaban sus primeras líneas para no perder potencia.
Otro golpe de castigo anotado por el apertura del Section Paloise apretaba el marcador hasta la mínima expresión (17-16, m.58). Quedaba un cuarto de partido y la victoria estaba en el alambre.
Cambio en la bisagra
El técnico Gregory Patat cambiaba su bisagra, quitando a Rouet y Segonds para dar entrada a Germain y Lopez. Afortunadamente, cuando las luces de alarma ya estaban encendidas, Baiona ha aprovechado su primera llegada a la 22 contraria de la segunda mitad para volver a abrir brecha gracias al ensayo de Bruni y la transformación de Lopez (24-16, m.62).

Eran ocho puntos, la distancia de seguridad, que ha durado bien poco con la réplica otra vez de Desperes (24-19, m.65). Los bearneses buscaban su segunda victoria del curso lejos del Stade Hameau. Un error del zaguero verde en la recepción del oval, condicionado por el aguacero, ha permitido al apertura zuberotarra del Aviron volver a abrir hueco cuando se entraba en los diez minutos finales (27-19, m.70).
Los de Baiona han sido capaces de dormir el partido para que no ocurriera casi nada más, aunque Pau ha tenido dos oportunidades de sumar un más que merecido bonus defensivo, que ha firmado Desperes ya con el tiempo cumplido (27-22).

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