
La visita del Real Madrid es el partido más esperado del año para El Sadar, que podría batir el récord de asistencia en un duelo que, además de lo caliente que suele ser tradicionalmente, también viene marcado por recientes acontecimientos que han rodeado a los últimos partidos de la escuadra blanca y con protagonismo individual para uno de sus jugadores, Vinicius.
Es por ello que la afición rojilla está con la mosca detrás de la oreja porque en el estadio iruindarra pueda aprovecharse de dicha coyuntura para sacar rédito de ello el conjunto madrileño y prolongar su estancia como líder, posición que obtuvo la pasada jornada tras el tropiezo del Barcelona en Girona.
El bloque dirigido por Álvaro Arbeloa aterrizará en Iruñea después de ganar en Champions frente al Benfica, aunque de dicho partido lo que realmente ha trascendido y se ha expandido mediáticamente es el presunto episodio de comentarios racistas hacia el atacante brasileño, después de que este celebrase su gol de manera provocativa ante la afición local.
No solo eso. Los merengues vienen de superar a la Real en el Bernabéu, pero sin que faltase en dicho encuentro la suficiente dosis de contribución arbitral como para señalar dos penaltis –especialmente el segundo– más que dudosos sobre Vinicius, lo que allanó de manera importante dicha victoria.
Si es que puede –en este tipo de envites las pulsaciones son elevadas–, Osasuna tendrá que abstraerse de todas estas circunstancias para no caer en una exasperación que le lleve a la derrota y le genere, de paso, algún tipo de castigo, como ya ha ocurrido en anteriores capítulos de la historia de enfrentamientos entre rojillos y madridistas.
Meterle ritmo
Rubén García marcó entre semana la senda que debe recorrer el conjunto navarro para prolongar la positiva racha que está protagonizando en este 2026: meterle mucho ritmo al choque y saber convivir con los momentos malos que habrá frente a los blancos.
El de Xàtiva confirmará ante el Real Madrid su condición de futbolista que está marcando época en Osasuna. Sumará 285 partidos e igualará a Martín González como jugador no navarro –aunque ya lo sea prácticamente de adopción– con más presencias oficiales, teniendo solo por delante al inalcanzable Javier Castañeda, que llegó a los 395.
La mejor noticia para los intereses locales es la entrada en la convocatoria de Víctor Muñoz, entre algodones a lo largo de la semana tras retirarse antes de tiempo frente al Elche por algunos problemas físicos. El jugador catalán, por su desborde, velocidad y goles, se ha convertido en pieza esencial del esquema de Alessio Lisci y querrá jugar a toda costa contra el equipo que posee la mitad de sus derechos deportivos.
Continúan en el dique seco Enzo Boyomo e Iker Benito y está por ver si la visita del líder modifica la disposición táctica, aunque los buenos resultados –tres victorias y dos empates– invitan a pensar en lo contrario. La mayor duda estriba en la titularidad de Rubén García o Raúl Moro, poblar un medio campo en el que el Real Madrid también juega con cuatro futbolistas o salir con un once más ofensivo y vertical para buscarle la espalda al adversario.
La fortuna rojilla dependerá también en gran medida de que Ante Budimir continúe con su olfato goleador –es máximo artillero de la segunda vuelta, junto a Mbappé, Oyarzabal y Muriqi–, para lo que hará falta que al ariete croata le lleguen balones en condiciones.
«Transitar bien»
A Lisci lo que le preocupa es que su equipo «transite bien», pues va a resultar fundamental, a su juicio, que «llevemos bien todas las fases del juego, los reinicios rápidos de ellos. Estar muy vivos y cerca de la perfección», ha señalado.
Y que mantenga la «cabeza fría» ante todas las circunstancias que se puedan dar, haciendo Osasuna «su partido», incluso frenando impulsos, ya que «es un partido más de calmar, porque la motivación te viene natural», si bien «para poder ganar necesitas el plus de la afición».
Así, se ha referido al ambiente que se espera en El Sadar. «Estoy ilusionado con eso», ha reconocido, pues «la afición es increíble, sea la hora que sea y el rival que sea» y «me han dicho que, con el Real Madrid, es mejor».
El técnico transalpino ha confirmado que estarán disponibles Víctor Muñoz, Rubén García e Iñigo Argibide, con sobrecargas entre semana, y señalado que «nos mola jugar contra los mejores». «Parece que están mal y se han puesto líderes», ha advertido.
Por último, ha especificado que se han «analizado» los penaltis señalados al Real Madrid durante la temporada, «porque hemos recibido muchos, hay que arreglarlo y porque la mayoría son. Hay que evitar esas situaciones, ser inteligentes».
El 9 de marzo, movilización
Sadar Bizirik ha convocado una movilización para el próximo 9 de marzo, con salida desde la Plaza de los Fueros y final en El Sadar en los prolegómenos del Osasuna-Mallorca, para protestar contra «el incremento de sanciones y prohibiciones de acceso al Sadar que personas aficionadas y socias de Osasuna estamos sufriendo».
«La sensación es clara y cada vez más compartida: se está intentando reprimir la grada, rebajar su personalidad y apagar una identidad que ha dotado a El Sadar de un respeto como estadio que aprieta y que no es ajeno a la realidad social que le rodea», expone este colectivo en un comunicado publicado en redes sociales.
Sadar Bizirik denuncia que «convertirlo a golpe de sanción en un lugar frío y sin alma, adaptado a un modelo de fútbol cada vez más plano y despersonalizado, es atacar directamente lo que somos. Este acoso al osasunismo popular afecta directamente a quienes, partido tras partido, mantienen vivo el ambiente del estadio».
Finalmente, asegura que, «desde hace décadas, tenemos claro quién está detrás de este acoso. El Club tendrá que valorar si está con su gente o con quien pretende castigar la identidad de Osasuna».

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